viernes, 26 de junio de 2020

ENFRENTAR RETOS DE INFECCIÓN VIRAL EN ENTORNOS DIGITALES DESINFORMATIVOS


Gabriel García.
Docente e investigador.
PFG en Comunicación Social de la UBV Eje Cacique Mara.


¿Cuáles son los retos del periodismo en la era post pandemia?

    El periodismo actual, ante el creciente volumen de bulos informativos que circulan por las redes sociales, las cadenas de mensajes y la producción de contenidos en laboratorios de desinformación de los “medios digitales” que tienen cierta reputación en un polo político contrarrevolucionario, pueden influir de forma muy negativa y contraproducente en la interpretación de la realidad y la formación de opinión pública.

   De hecho, lo ha venido haciendo en el actual contexto de pandemia por el COVID-19, generando malestar y desasosiego en la población, no sólo por la exposición a contagios de la enfermedad, sino traspolando este escenario a una mala gestión del Gobierno Nacional hacia otros asuntos de interés público.

   Los retos del periodismo en la era post pandemia están en acreditar las fuentes confiables de información, hacer más periodismo de investigación, entrevistas en profundidad, tener más contacto con las organizaciones sociales y comunales, líderes sociales, médicos, enfermeras, además de la consultas a las fuentes oficiales autorizadas por el Gobierno Nacional.

   Ya no se trata sólo de los medios digitales o “cibermedios”, - que muchas veces sólo se siguen en cuentas a través de las redes sociales- sino también de ser periodistas multi-plataforma, que además relaten hechos a través de historias palpables, confronten ideas y opiniones de entrevistados, fomenten los debates entre usuarios prosumidores de contenidos.

   Si bien los medios tienen cierta credibilidad por su trayectoria y respaldo institucional, debe cambiarse ese paradigma monopólico, porque ya existe una figura legal como son los productores nacionales independientes, quienes con su talento, formación profesional y comprobable ética periodística, pueden contribuir en la agenda pública, con la producción de contenidos a través de empresas de producción social, que respondan a valores e intereses nacionalistas, pluriculturales, educativos y multiétnicos.

   El compromiso del periodista es buscar la verdad, revelar los hechos en su más profunda y clara dimensión, sin sesgo político complaciente, siendo críticos y analíticos, humanistas, contrastando las posibles fuentes de información, y una perspectiva amplia de los hechos.
           



¿Qué aspectos deben profundizarse en la formación de una nueva generación de periodistas para que puedan enfrentar esos retos?

   Básicamente, deben profundizar la comprensión y producción de textos, para mejorar aspectos ortográficos y problemas de redacción, porque no tienen bases sólidas en su formación del bachillerato. Además, no comprenden los diferentes estilos de redacción y formatos de producción de contenidos. En este caso, conocer la redacción web en periodismo, para postear en redes sociales, publicar en blogs, podcasts, informes de investigación, herramientas Wikis.

   Deben aprender a citar correctamente las fuentes informativas, identificar cuáles son confiables, procesar y analizar la información consultada para aportar ideas y reflexiones sobre los conocimientos adquiridos, y desarrollar procesos de metacognición. Todo esto puede ser en formato escrito, diseño de mapas conceptuales, relatos visuales, documentos colaborativos.

   El análisis del discurso ha quedado como una asignatura pendiente, que si bien se estudió en las viejas Escuelas de Comunicación Social, requiere reimpulsarse para desmontar las matrices informativas y matrices de opinión generadas por los medios y líderes de opinión en las redes sociales. Desde los aportes teóricos críticos hasta las metodologías de análisis resultan muy útiles en la formación de una nueva generación de periodistas para que puedan enfrentar esos retos de infección viral en entornos digitales desinformativos.

   Por otro lado, la enseñanza teórica del discurso audiovisual y sonoro, debe profundizarse en los formatos transmedia, saber cómo operan, sus técnicas de producción y edición, estrategias para marketing de contenidos, y dominio técnico de las herramientas disponibles. El poder gráfico y  de las imágenes vuelan en las redes sociales, y dominan con sus técnicas de persuasión y emotividad en las audiencias.


SIN ÉTICA UN COMUNICADOR NO VALE NADA

 

Miguel Fuenmayor.

 Profesor Agregado.

PFG en Comunicación Social, UBV Eje Cacique Mara.

 

¿Cuáles son los retos del periodismo en la era post pandemia?

Los retos en la formación periodística se han mantenido en el tiempo. Sigue vigente la promoción de la formación ética centrada en los valores de servicio público de los medios de información. Igualmente es imprescindible: incentivar el apego a la verdad, el sentido crítico del comunicador y la formación continua ante el predominio de la comunicación digital y la avalancha del capitalismo. Por otra parte, no está de más señalar que un comunicador debe ser un lector voraz y un escritor en continua formación.  

 


¿Qué aspectos deben profundizarse en la formación de una nueva generación de periodistas para que puedan enfrentar esos retos? 

   Creo que debemos incluir en los planes de formación las herramientas de la comunicación digital e incluir las nociones de Geopolítica mundial con miras a desnudar los intereses de las corporaciones globales y las fuerzas del capitalismo que manejan al mundo, dejando en la indefensión a buena parte de la  humanidad. Finalmente, es imprescindible acotar que sin ética un comunicador no vale nada.


 

 


¿QUIÉN INVENTARÁ LA VACUNA CONTRA LAS FAKE NEWS? O EL COVID-19 DEL PERIODISMO ACTUAL

 

Profesor Antonio Fernández Morán. 

Máster en Ciencias de la Comunicación.

PFG en Comunicación Social. UBV Eje Cacique Mara.

 

 ¿Cuáles son los retos del periodismo en la era post pandemia?

    El periodismo de por sí, viene afrontando nuevos retos que le hacen quedar rezagado a la luz de la velocidad con la que los nuevos fenómenos comunicacionales se dan en la actualidad.

    La sobrevaloración de la información, su uso para la incidencia sobre la opinión pública, especialmente de la población más joven y el descarrilamiento ético de los falsos positivos, lograron abonar el terreno para su omnipresencia todopoderosa saturada de contenidos poco argumentados. Con tristeza para los defensores de la vieja escuela periodística, mas afín a la investigación a fondo y sin tanta turbulencia provocada por la inmediatez exagerada de hoy en día, los medios y las redes sociales se han convertido en naves supersónicas que funcionan con el combustible de la hostilidad social.

    En esta era pandémica y lo que será su posteridad, los retos se multiplican con la desmovilización social, el inminente riesgo sobre la salud que implica el COVID-19 y los cambios profundos que seguramente aflorarán, porque hay una ralentización, no solo de la economía, sino de las prácticas sociales.

    Esta nueva etapa histórica viene determinada por una relación ser humano– tiempo–espacio, totalmente condicionada para el ejercicio periodístico. La debacle en la economía incidirá sobre las empresas e instituciones cuyo bastión productivo esté ligado a la comunicación social. Sin embargo, también deben florecer nuevas prácticas “más humanas”, aquellas que expresan lo que la gente no entiende pero sin embargo, valora la participación ya que la exclusión social en este tiempo parece fórmula de otros siglos. La práctica más cotidiana de la humanidad, es decir, la comunicación, expresada en periodismo, no guardará desperdicio alguno de opinión. Las nuevas generaciones vienen ávidas de participación en todos los frentes, con incrementado interés en las redes sociales, sin abandonar del todo los medios tradicionales como la radio o la televisión. Capuletos y Montescos seguirán la diatriba en el mejor campo de batalla: el periodismo, ahora con tapaboca; perseguirán los hechos noticiosos pero a dos metros de distancia y ojalá no les haga falta desinfectantes para contrarrestar las amenazas constantes que sufrimos los periodistas en estos tiempos de Trump, racismo, intentos de magnicidio, nuevas guerras frías, guerras mediáticas, económicas, el antagonismo político exacerbado y un marcado problema de desobediencia civil traducido en el desdén que parte de la población tiene por el tema de la cuarentena para frenar la pandemia.

 


¿Qué aspectos deben profundizarse en la formación de una nueva generación de periodistas para que puedan enfrentar esos retos?

    Las escuelas de periodismo no pueden seguir siendo reproducciones casi de museo, de realidades que ya marcaron una época que se fue. Hay que centrar esfuerzos en las nuevas relaciones de producción social, aquellas que diversifican los enlaces con la mayoría de actores sociales y económicos que vienen propugnando con fuerza los cambios por venir. Una diversificación cultural que venza ostracismos raciales, sectarismos excluyentes e ignorancias.

   Una escuela de periodismo que aún en cuarentena, salga y dé la cara desde los medios como la radio –tan cercana a la gente como en otrora-, la tv, las plataformas multimedia y las redes sociales para interactuar con la gente desde sus modos de producción, sus carencias, sus esperanzas y proyectos.

   Una escuela de periodismo que despierte el sentido crítico del espíritu humano, tanto para lo reivindicativo, como para lo estético. Un ejercicio periodístico que tenga siempre presente su papel y valor histórico, su trípode conceptual de informar para formar, inconformar y transformar (al estilo López Vigil). Un periodismo valiente, vigilante, contralor. Una acción periodística que rescate sus múltiples formas y características, que vayan más allá de cierta cantidad máxima de caracteres en una red social.

    Es un reto muy interesante, porque en nuestras estructuras mentales, la cuarentena y el aislamiento social acarrean la noción de parálisis del mundo, pero también es una especie de nocaut que ha dejado en la lona al pensamiento capitalista y que ha despejado al socialismo una oportunidad temporal única para reorganizar y dirigir la sociedad. Un periodismo que quiera jactarse de ser palanca para el éxito de un país, debe compenetrarse con su complejidad cultural, con su enmarañamiento de la economía, con las interrelaciones sociales a profundidad desde lo territorial y desde lo virtual y con sus objetivos políticos que se traduzcan en una transición (si, transición) pero de una democracia burguesa a un sistema comunal de democracia directa, donde la población persiga y alcance para siempre la suprema felicidad posible en el vivir viviendo que propugnó Hugo Chávez. En fin, las nuevas generaciones de periodistas deben formarse con un criterio de integralidad multidisciplinaria, respetuosa de la ética y deontología (aunque suene anacrónico) y, por supuesto, que cuiden de su salud que en la realidad es cuidar su vida. Lo demás que lo debatan el conocimiento y la fe. El periodismo vuelve a evolucionar. A esta última palabra agreguémosle la R para que se cumpla su verdadero papel de servicio.

 


miércoles, 24 de junio de 2020

Gracias al plan de formación docente 2020...

Luis Adolfo Pérez Nava. Docente Asistente adscrito al núcleo de investigación Ezequiel Zamora del Centro de Estudios Sociales y Culturales, en el eje Cacique Mara de la Universidad Bolivariana de Venezuela.

https://issuu.com/katerinabarrios/docs/documento_sensorial-e.tutor_prueba__b0ac3b1cbeee59Gracias al plan de formación docente 2020 empezamos a vivir la experiencia de participación en un chat que agrupa a unas 250 personas ubicadas en diversos paisajes de nuestra nación. Ya caro nos resulta llevar el hilo de los grupos familiares, laborales o de amistades específicas para confrontarnos con la vivencia de una big data criolla, caribeña y tropical, con nuestro propio y semejante gran hermano, al decir de 1984, que evalúa todo. Hasta los respiros, así como los silencios y las páginas en blanco, quedan registrados en la web, mucho más las ideas, los sueños, fantasías y dudas, limitaciones y carencias. Todo un documento que habla del aquí y el ahora en la más importante experiencia universitaria de nuestro país, si no del mundo, como lo es, a mi parecer, la Universidad Bolivariana de Venezuela.

Necesito un medio para trasladar el conocimiento de un ser a otro, la palabra es la herramienta por excelencia. Si nada sé de algo que podría decir, pasamos de productores de conocimientos a difusores del conocimiento que circula, que se almacena, que se distribuye por canales de comercialización sujetos a relaciones de poder, de mercado. El consumidor de la información, de la comunicación es víctima de la programación impuesta en los centros de control y en las capitales culturales. De allí la importancia de la creación de los laboratorios de producción de contenidos que la ubv-productiva está convocada a conformar. Pluriversos confluyendo en nuevos contenidos que confronten nuestros modos y estilos de vida y permitan construir a los seres que deben habitar un mundo nuevo, post pandemia tal vez, donde el humanismo predomine sobre las leyes del mercado de capitales. Basta de repetir lugares comunes, o conversaciones de carritos por puesto, como decimos en Maracaibo.
Para enseñar a vivir debo dar ejemplo de vida, cierto, por la web puedo hacer proyección de mi existencia, o de los múltiples otros que me conforman y dar a escoger el guión a seguir. El que edita selecciona, quien consume procesa, digiere. No está la mirada cruzada, el escenario compartido, el tono de voz al momento, el flirteo pendiente entre el auditorio. Desaparece lo sacro, lo místico del hecho de llevar la palabra, de dar la cara y proponer el compromiso. Será un acto mediado por las TIC. Aplausos.
Haremos hipertexto de múltiples enlaces atemporales, desespacializados, ahistoricos, desterritorializados y descontextualizados para ser usados en cualquier tiempo, lugar y público. Persevero como analfabeto digital funcional. Venezuela no es Caracas, aquí se nos quemó el coco jugando metras en cualquiera de los mediodías de nuestra infancia. Desde entonces andamos con el coco tostao, sin remedio. No bastó la expresión corporal, la oratoria, la proyección de la voz, la semiótica del color en el vestuario, ser docente exige más. Hoy obliga a concentrar la mirada en una pantalla de siete por diez centímetros, que incluye el teclado para esta escritura, mi hacer, mis manos reducidas a la punta del dedo índice para decir, tecla a tecla, algo de lo que pienso o quiero. Lo otro, lo que ebulle adentro lo guardo, me lo reservo para otro momento.
¿Para cuándo el libro? Si no es para ahora será para nunca. Otro ejemplo de «busca-copia-corta-pega» no quiero, no me gustan, no me enseñan, no me deja un grato sabor en la boca. Me resultan repugnantes. No está el alma de nadie atrás, impulsos eléctricos zumbando por ahí, esperando a ver a quien conectan. Tiene su público y se les respeta. Prefiero las páginas en blanco, dicen mucho más.

domingo, 21 de junio de 2020

La educación mediada por la tecnología: ¿educa o instruye?


https://issuu.com/katerinabarrios/docs/documento_sensorial-e.tutor_prueba__b0ac3b1cbeee59Jesús Oswaldo Parra Betancourt
PFG Comunicación Social
Eje Territorial Cacique Mara

La realidad educativa de la Universidad Bolivariana de Venezuela en el contexto de la Pandemia ha estado ejerciendo acciones configuradas en intentos y prácticas que bien pudiera definirse (así lo estimo) como: Atención a distancia, en la cual el docente busca asignar actividades relacionadas con el corpus temático de la unidad curricular que dicta, buscando en el mejor de los casos "atender", reitero, a los estudiantes y garantizar con ello su prosecución académica-administrativa en los lapsos que correspondan, aliviando o minimizando así algunas molestias (a los estudiantes) que pudieran sumarse a la situación general del país.

Estas prácticas desarrolladas y representadas con lo que se "HACE" tienen una condición mediada representada por la tecnología. Se ha recurrido a ella por una razón circunstancial de peso argumentada sobre las bases de las normas de prevención y la cuarentena social que ha establecido el gobierno nacional.

He dicho: "razón circunstancial de peso" donde se infiere que no forma parte de los procedimientos convencionales que la universidad está presta a realizar, ni tampoco representa lo común ejercido por los docentes. Lo que hace pensar que tanto unos como otros, siguen aplicando la clásica fórmula de formar para un mundo inmutable, por lo que también hay que considerar, y he allí una máxima inquietud: la Educación Mediada por la tecnología puede en los predios actuales: ¿educar o instruir?

A grosso modo y a propósito de esto último, considero que se está cumpliendo en términos generales con procesos de instrucción, afectados por las limitaciones de servicios de telefonía, deficiencia o nula señal de internet, recortes eléctricos prolongados, entre otros, que impiden ir más allá del simple manejo de un contenido temático y su exposición. Situación que tiende a contradecir uno de los principios fundacionales de la UBV como es el proyecto social; ya que el mandato no se cumple con atender la demanda social en materia educativa, sino en la oportunidad de construir en colectivo una racionalidad distinta que permita atender como también resolver los aspectos de continuidad cotidiana como aquellos surgidos en momentos de crisis.

En esta misma naturaleza si existe o no, una plataforma y/o infraestructura acorde y afín con lo tecnológico, la cosa trasciende estos linderos, ya que este tema en cuestión no se resume o se reduce a dichos recursos porque estos no representan por sí solos, calidad educativa. El cambio o transformación no se refiere al empleo de otros recursos sino a las personas, por lo que la universidad debe formar por dentro y hacia fuera.

No se trata, entonces, de cambios "cosméticos" educativos, es decir, pasar de una modalidad presencial a una modalidad virtual, sino de producir con todas las implicaciones del caso una comunidad académica real y no virtual.





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Pandemia y educación mediada en el entorno de una sociedad problematizada, por Diana Acosta

Un aporte al debate sobre las TIC en educación... en tiempos de pandemi, de Ruth Jiménez

 




sábado, 20 de junio de 2020

Pandemia y educación mediada en el entorno de una sociedad problematizada


Reflexión a partir del papel de trabajo “Tutor en la educación mediada por las TICelaborado por Dra. Katerina Barrios

https://issuu.com/katerinabarrios/docs/documento_sensorial-e.tutor_prueba__b0ac3b1cbeee59

Dra. Diana Carolina Acosta Nucette
Profesora Asociada de la universidad Bolivariana de Venezuela. Pfg Comunicaciòn social. Investigadora Adscrita al CECSO. Eje Cacique Mara.

La pandemia actual no es una situación de crisis claramente opuesta a una situación normal. Desde la década de los ochenta, a medida que el neoliberalismo se impuso como la versión dominante del capitalismo y este se sometió cada vez más a la lógica del sector financiero, el mundo ha vivido en un estado de crisis permanente. Una situación doblemente anormal.”
D Sousa, B (2020)

La dialéctica en la que nos desenvolvemos cotidianamente nos hace sumergirnos en un proceso de aprendizaje y desaprendizaje necesario para poder superar los desafíos a los que como sujetos históricos-sociales estamos expuestos durante la evolución de nuestras vidas. Tal como lo plantean Vidal y Fernández: “Es un hecho que las personas siempre están aprendiendo, reaprendiendo o desaprendiendo y es importante que interioricen que deben aprender a aprender para que esto sea significativo en su desarrollo social y cultural, hacer uso adecuado de estrategias cognitivas, teniendo en cuenta el conocimiento de uno mismo y el empleo de modelos conceptuales para lograrlo,2 sin embargo, el propio ciclo del conocimiento lleva implícito la disposición de las personas al replanteo y confrontación con la realidad que le rodea, produciendo una interacción que conlleva a la actualización constante del conocimiento.”
En esta orientación, los docentes nos vemos ante la necesidad de adaptar nuestro quehacer educativo para llegar hasta los estudiantes. En el caso venezolano, aunado a la pandemia existen otros factores económicos, políticos y técnicos (bloqueo del Gobierno de EEUU, sabotaje interno, hiperinflación, entre otros) que limitan la fluidez de la educación mediada por las Tic, a pesar del gran avance logrado por la Revolución Bolivariana en los primeros 15 años de su proceso de desarrollo en la democratización del espectro radioeléctrico y la instalación de la instrumentación necesaria para dar acceso a una gran parte de la población en lo que respecta a telefonía fija y móvil, internet y Tv satelital.
Sin embargo en nuestra inquietud y responsabilidad por cumplir con nuestro deber como educadores, los docentes UBV emprendemos nuestro esfuerzo en resolver a través de medios tecnológicos como el whatsapp, mensajes de texto, blogs y correo electrónico, entre otros, las clases y las asignaciones para cada estudiante, con el interés de no desmotivarlos, estableciendo un acompañamiento eficaz, tomando en cuenta que ellos también tienen las mismas limitaciones que la planta profesoral que los guía. Tal como lo refleja Álvarez, F (2020) “La educación forma para la autonomía y tal objetivo no se contradice con la construcción de lo común. Nos educamos con otros y por medio de otros, la educación no es un acto aislado como pretende hacernos creer el totalitarismo digital. La educación es un acto político en la medida que combate la política del Gran Otro que nos hace creer que es indispensable para que nosotros vivamos.” Así pues, en medio de esta sociedad problematizada podemos superar los obstáculos para brindar a los estudiantes nuestro mejor intento por hacer que aprendamos juntos no solamente lo que corresponde a los contenidos académicos sino a trabajar en equipo, despertar en ellos el interés por la investigación, entender mas sobre las TIC, y comprender la lección que nos deja esta circunstancia histórica en la que la incertidumbre protagoniza los estados de ánimo en la sociedad planetaria, para conseguir el equilibrio necesario para continuar viviendo.

Bibliografía
Álvarez, F , Por qué pensar la educación a distancia, Pensar la pandemia, CLACSO,2020, Libro digital.
De Sousa Santos, Boaventura La cruel pedagogía del virus / prólogo de María Paula Meneses. - 1a ed . - Ciudad Autónoma de Buenos Aires: CLACSO, 2020. Libro digital, PDF - (Masa Crítica / Batthyany, Karina).


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viernes, 19 de junio de 2020

Un aporte al debate sobre las TIC en educación... en tiempos de pandemia


https://issuu.com/katerinabarrios/docs/documento_sensorial-e.tutor_prueba__b0ac3b1cbeee59La UBV se encuentra desarrollando en estos momentos un Plan de Formación para todos y todas sus docentes. Lo interesante en esta oportunidad es que las discusiones son verdaderamente nacionales, aprovechando las tecnologías que en la distancia, también nos acercan. Es un plan inédito, forzado por las circunstancias, pero en el que hemos aprendido que bien vale la pena encontrarnos superando las limitaciones tecnológicas y aportar desde todas partes, un grano de arena a la infinita discusión sobre las TIC y la educación. En este momento, subimos la reflexión de la docente
Ruth Mary Jiménez Fernández, profesora a dedicación exclusiva categoría asociado
Eje Territorial Cacique Mara, sobre el texto "Ser tutor(a) en la educación mediada por las TIC, implica..." .

En la imagen pueden hacer clic y ver la publicación en ISSU.



En el contexto de la situación de nuestra labor docente durante el confinamiento por la pandemia del Covid 19, agradecemos se haya continuado con el Plan de Formación para los trabajadores académicos a través de diversas plataformas digitales. En relación a las lecturas sugeridas en el documento facilitado por nuestra compañera Katerina Barrios, los aportes al uso de las tecnologías digitales y las orientaciones para el trabajo colaborativo, resultan un desafío para transformar nuestras prácticas de formación a su vez que constituyen la necesidad urgente de aprendizaje sobre los diferentes aspectos de la alfabetización tecnológica y la actualización de nuestras competencias para apropiarnos de las múltiples plataformas disponibles.

Sin embargo, debemos puntualizar que como común denominador de los documentos sobre la educación a través de las TIC, el documento base suele ser el producido por la UNESCO en el 2005, sobre la necesidad de adecuar los procesos de formación para adaptarse a los cambios introducidos por la sociedad del conocimiento en el contexto de la globalización. Dentro de este marco cuestionan la pedagogía unidireccional, a la que Freire desmontó y llamó educación bancaria; pero, aunque plantean la exclusión en el acceso a las tecnologías, -entendidas estas solo como TIC-, evitan debatir sobre el modelo societario pertinente para superar la exclusión, no un tipo específico de exclusión, sino toda forma de explotación vigente. Ninguno de los textos sugeridos sobre TIC, devela las asimetrías que se reproducen en los ecosistemas digitales. Cuando reproducimos estos esquemas donde el conocimiento depende solo de lo informacional estamos en lo que algunos autores describen como capitalismo cognitivo, donde otras formas de alienación pretenden legitimar un modelo societario basado en el consumo, y ahora el teletrabajo como nueva forma de acumulación que implica por demás la profundización de las brechas sociales propias de un determinado modelo de producción, –el capitalista-. Aún si entráramos en la era de la vida espacial, hay necesidades vitales (alimentación, salud, vivienda, vestido y todas las que hemos mencionado en este grupo), que habría que satisfacer y que son condiciones básicas y fundamentales para apropiarse de diversas y múltiples formas de conocimiento. El debate para poder aprovechar de manera pertinente los aportes que pudieran significar las TIC, pasa por poner en el tapete la concepción de, por ejemplo: la realidad, el sujeto, el conocimiento, el saber, la identidad, el territorio, la soberanía, entre otros.

Revisar textos como los escritos por Oscar Varsasvky, que buscan al igual que lo hizo antes Simón Rodríguez, discernir sobre los conocimientos y tecnologías necesarias para nuestros países, es primordial para poder ponderar las innovaciones en todos los campos de la producción que necesita nuestro pueblo para garantizar la satisfacción de sus necesidades y mejorar sus condiciones de bienestar.

Entendemos la necesidad imperiosa de cualificar nuestras condiciones como docentes para asumir el desafío de la educación en el marco de la pandemia del COVID 19; pero no por urgente podemos obviar el debate sobre las multi-realidades que se expresan en el tejido social venezolano, multicultural y pluridiverso al cual pertenecen nuestros estudiantes y nosotros mismos; cómo entendemos territorio y las interacciones sociales que le dan sentido a nuestras vidas, qué es la soberanía y cómo la ejercemos y defendemos, qué características tiene nuestro aparato productivo nacional, y cuáles son las demandas de la población en bienes y servicios.

La tecnología actual, la existente, la que vendrá, la que le antecedió obedecen a un momento histórico con una determinada formación económico social, a la sociedad del conocimiento le corresponde un sistema económico que le sirve de soporte, debemos evitar la reproducción acrítica de las innovaciones educativas en tanto no logremos identificar las concepciones del sujeto, la sociedad, el desarrollo, los territorios que subyacen en los discursos que hacen apología de estas herramientas. Su necesidad en los actuales momentos no es discutible, pero sobre el cómo debe ser… en lo que vendrá… hay mucha tela que cortar. Por lo pronto, estamos haciendo lo  que podemos con lo que tenemos, y haciendo magia con lo que nos falta… un saludo y gran abrazo a la comunidad ubevista resistente, sobreviviente… 




Palabras de la Vicerrectora Katia Briceño, 
sobre el Plan de Formación 2020

"La lectura, el análisis reflexivo y el debate constituyen sin duda elementos esenciales en la formación de un docente universitario en el proceso de liberación del pensamiento. En el contexto actual de la pandemia en la que la humanidad en pleno ha evidenciado la fragilidad de la llamada “normalidad”, es necesario profundizar y continuar con la formación de nuestros docentes. La UBV, consciente de su rol histórico y asumiendo como bandera las máximas bolivarianas y martianas en cuanto a que por la ignorancia se nos ha dominado más que por la fuerza y el ser cultos para ser libres, defiende el valor de la educación como acontecimiento liberador, sobre todo en estos momentos complejos para la humanidad."

lunes, 15 de junio de 2020

La Curva de Molina para vivir


Por José Javier León

 Allí donde estaba una estación de servicios, vivía un señor poderoso de apellido Molina, dueño de una ferretería en cuyo frente no permitía el asentamiento de vendedores informales.
El negocio de Molina daría el nombre a todo el sector, pues los habitantes y visitantes se referían a la Curva “de” Molina, marcando así la extensión física pero esencialmente simbólica de su propiedad.
 Está en marcha la recuperación de este espacio vital del oeste de Maracaibo. El Plan Curva 2020 va más allá de la construcción de plazas, mercados, terminal de pasajeros y la recuperación de los servicios públicos. Los trabajos fueron iniciados por la Alcaldía Bolivariana de Maracaibo con el apoyo de la Misión Venezuela Bella y de la Gobernación del estado Zulia.
 En este ensayo José Javier León explica por qué este punto reúne tanto dinamismo y se convierte en símbolo del intento por transformar la ciudad.
Lo periférico alude a lo que es marginal de los muchos centros de las ciudades, lo que incluye hasta los centros comerciales. Pero lo que nos importa anotar es que centro y periferia están en permanente desplazamiento. No sólo el centro en su sentido físico. Como el centro de la ciudad, que se corre permanentemente, sino el centro como centro de poder o centralidad ideológica.”
Armando Silva (2006) 
Imaginarios urbanos. Nomos. Colombia
La Curva se encuentra en el oeste de Maracaibo y funciona como un nudo límite. Desde el punto de vista social y comercial es el punto más dinámico de este sector, y es adonde confluyen, derivan o escurren las rías de actividad de este lado de la ciudad.
En La Curva se consolidó un mercado que abastece una amplia gama de necesidades de las barriadas y poblaciones vecinas. Hacia La Concepción y especialmente cuando nos internamos por las carreteras que empalman con esta vía, hacia La Concepción y La Rinconada, percibimos grandes extensiones de tierra dedicadas a la siembra, amén de los restos (casas y nombres de algunos barrios, Ancón Bajo, Ancón Alto...) y la ya clásica presencia de los llamados hatos. Curiosamente, hay barrios que lleva este nombre "Ancón", palabra que tiene entre sus significados "puerto pequeño". El nombre debe apelar al pasado lacustre y de humedales, propio de esa región geográficamente muy cercana al Lago.
La actividad agropecuaria debió depender de un mercado cercano, puesto que el centro de Maracaibo se encuentra alejado. La Curva pues (o lo que luego se llamaría así), debió albergar desde entonces esta actividad.
Lo decimos también, porque las rutas que conducen a Cachirí, y en general a los municipios indígenas de Mara y Páez, pasaban (como lo siguen haciendo hoy) por este lugar, permitiendo el abastecimiento y la compra de diversos productos. Esta tesis la confirma el hecho de que en La Curva actualmente se consiguen alimentos a granel, en saco, para animales y consumo humano. Años atrás es probable que sólo se vendiera y comprara al “mayor” para suplir necesidades de fincas, haciendas y comunidades campesinas que avanzaban en caravanas de recuas hasta el mercado, para conseguir también productos agropecuarios y pesqueros de la Concepción, Mara y Páez, y probablemente, los que provenían del sur de Maracaibo y de otras partes del Zulia.
La Curva en sus inicios sería pues un lugar de aprovisionamiento para las comunidades y poblaciones cercanas, a las que en todo caso les resultaba mejor acercarse hasta aquí en lugar de continuar hasta el Centro de Maracaibo.
Decimos La Curva pero ciertamente este nombre proviene de la historia más reciente de este lugar. Estamos hablando de mediados del siglo XX, cuando según los testimonios de habitantes y comerciantes del sector, justo donde se encuentra hoy una estación de servicios, vivía un señor poderoso apellidado Molina, quien poseedor de una ferretería (negocio estable) celaba la ocupación de su “frente” y no permitía el asentamiento de vendedores ambulantes, hoy buhoneros o vendedores informales. El prestigio del señor Molina daría por extensión el nombre a todo el sector, cuando los habitantes y asiduos se refirieran a la Curva “de” Molina, marcando así la extensión física pero esencialmente simbólica de su propiedad. En cualquier caso, lo relatado hasta aquí son versiones recogidas a través de comerciantes y vecinos, algunas de las cuales mencionan la calidad humana del personaje.
En 1964 se funda uno de los barrios cercanos a La Curva, Raúl Leoni. Los habitantes ocupan un terreno destinado por la municipalidad a ser un cementerio. Cuando esto ocurre, ya el mercado estaba allí, amén de otros barrios. Es probable que la actividad comercial que (se) generaba (en) este cruce de vías actuara como un imán para grandes contingentes humanos que comenzaron a conformar la periferia de esta parte de la ciudad.
La Curva periférica
Por lo que llevamos dicho el de La Curva es un mercado periférico, surgido del cruce de importantes vías de comunicación que conectan la ciudad de Maracaibo con la Concepción y el municipio Mara. Es un mercado para la compra venta de alimentos a granel, al mayor y al detal, de donde se surten las poblaciones cercanas, las inmediatas que han ido creciendo a sus márgenes, o las más lejanas. Se puede afirmar que en La Curva se consigue “de todo”, como testimonian sus usuarios, ahorrándose el trayecto hasta el Centro o al interior de la ciudad.
Los negocios de La Curva van desde las tiendas por departamentos hasta las confiterías de los buhoneros, pasando por las tiendas de electrodomésticos y las mueblerías. Árabes, chinos, portugueses, colombianos, venezolanos y wayuu, comparten el espacio, cada grupo definiendo sus prácticas y sus productos de comercialización. Mas lo que aquí nos interesa observar es cómo el mercado de La Curva responde a una necesidad de aprovisionamiento de las poblaciones vecinas, de donde se deduce que es geográficamente necesario, esto es, que no puede existir en otro lugar sino aquí, donde las rutas mencionadas se encuentran (intentar mudarlo sería destruirlo, y si en ese caso las rutas no se modificaran no tardaría en reproducirse nuevamente.) Se trata pues, de un mercado que surge de la necesidad de sus usuarios y que ha ido creciendo de acuerdo a esta principal característica.
El de La Curva es también un mercado para usuarios en tránsito, que pasan por ahí para seguir a sus destinos, de habitación o de trabajo, que adquieren lo necesario y en cantidades que se pueden llevar en paquetes o bolsas. Muchas son las rutas de transporte público que llegan o salen de La Curva, porque está claro que no se trata de un lugar para “visitar”, para la permanencia, sino que existe exclusivamente como lugar de tránsito y aprovisionamiento.
Que no sea un lugar para permanecer lo hace antípoda de mercados del tipo mall, en los que se permanece y pasea como nuevos lugares de socialización. En La Curva la socialización es meramente comercial y mercantil, y no se generan encuentros salvo accidentalmente, que requieran de mayor tiempo y de espacios más adecuados. Por ejemplo, los lugares de comidas rápidas (si a lo lugares para comer añadimos encuentros interpersonales duraderos), son abundantes pero pequeños y con muy pocas mesas, y en algunos se consume simplemente de pie. Se come para seguir de largo o se elige comida para llevar, no para asegurar mayor tiempo de permanencia.
Un mercado como La Curva, que responde a prácticas sociales, marcadas por la necesidad tiende a transformarse, a ser dinámico, flexible, pero de un tipo de dinamismo que acuerda con las prácticas sociales que le dan existencia. Esto explica la versatilidad y el acomodo a las modas. Pero también, el impacto del contexto mediato e inmediato en su dinámica interior. En otras palabras, La Curva se vería afectada por transformaciones urbanas importantes como la que pudiera introducir un transporte masivo como el Metro.
La Curva depende del flujo de personas que viajan en transporte público, en carros por puesto, microbuses y buses; es más, son muy pocos los autos particulares estacionados para efectuar compras o hacer diligencias en La Curva, porque de hecho y naturalmente no tiene estacionamiento, exceptuando el frente de algunos comercios. Lo más frecuente es que los autos particulares decidan estacionarse donde mejor lo consigan. La policía municipal hace con frecuencia operativos de orden público para asegurar la afluencia del tránsito despejando estos estacionamientos improvisados y controlando el acceso en las paradas de los “carritos” por puesto.
El mercado de La Curva es el efecto de la aglomeración de comercios menores y mayores en las márgenes de las vías que ahí se encuentran, aprovechando precisamente el flujo, el tránsito diario. Su naturaleza es rizomática y observando con atención se descubre un ritmo, una lógica. En efecto, en la ruta que lleva al municipio Mara se encuentran las ventas de carne, pescado, granos y comida para animales por sacos y a granel, verduras y plátanos, fundamentalmente. En dirección al Mamón venden ropa, CD y DVD, reparan zapatos, relojes. También se consiguen supermercados y tiendas por departamentos, pequeñas ventas de comida, un par de panaderías e igual número de carnicerías. Las verduras y las fruterías se mantienen, aunque no en igual número. Del lado de la avenida La Limpia, lo abigarrado comienza a despejarse, se encuentran tarantines con ropas y zapatos, algunas peluquerías y ventas de ropa formales o de local permanente, pero también ventorrillos y asaderos de carne. Vía la Concepción, las ventas de ropa desaparecen y quedan los vendedores de electrodomésticos, DVD y televisores, equipos de música portátiles, ventiladores y algunas ventas de comida. Se observa con claridad que los negocios y el abigarramiento, la cantidad y variedad de ofertas, se orientan en dirección a los populosos barrios cercanos, Raúl Leoni, el Marite, Pinto Salinas, 12 de Marzo.
La Curva real
El mercado de La Curva es esencial para los barrios aledaños, en tanto que los abastece de todo lo necesario. Para los que vienen o van a La Concepción es un lugar de paso, tanto como para los muchos que van o vienen por La Limpia. Una imagen aérea nos descubriría que en dirección a las barriadas el mercado ofrece una gran variedad de tiendas, en filas que culebrean al borde de la carretera, creando angostos pasillos.
Un mercado como La Curva sufre desde leves metamorfosis cotidianas, cuya novedad puede pasar inadvertida, como un tenderete nuevo, una mesita con teléfonos, una venta provisional de pasteles, hasta otras no tan leves, en todo caso se trata de movimientos regidos por leyes internas, códigos controlados por poderes locales o municipales difusos. Resulta obvio que donde se crucen las rutas acontezca la mayor densidad de negocios, mas resulta interesante observar cómo la actividad comercial hacia el norte tiende a fortalecerse. Cerca del cruce, en la isla que divide las dos rutas, los negocios han aprovechado el mínimo espacio y prácticamente la mirada se consigue únicamente con negocios a pesar del intenso flujo de autos y buses, visión que contrasta con el horizonte despejado hacia La Limpia.
Por todo lo dicho, concluimos que un mercado como La Curva, hecho al ritmo de las necesidades, de acuerdo al tráfico de personas e intereses, integrado y constituido por los reflujos y reflujos de las comunidades y poblaciones que lo cruzan y allí se abastecen, genera dinámicas urbanas que replantean las ideas tradicionales de la ciudad de Maracaibo. Muchas personas de estos sectores, sobre todo los jóvenes, no “conocen” la ciudad de Maracaibo que aparece en la prensa o la televisión, la Maracaibo turística, la de las vallas, la de las postales, la ciudad que ofrece productos culturales y artísticos, etc. La periferia se torna suficiente y necesaria para sus ritmos y modos de vida. La Curva entonces deviene centro, toda vez que la ciudad tradicional se ha descentrado.
La Curva estuvo, está y por ahí se pasa, se cruza, se vive. La Curva hace rato que descentró a Maracaibo, como lo viene haciendo el Kilómetro 4, por ejemplo, al sur de la ciudad, o Los Plataneros.
En otro orden de ideas, la crítica sobre la ciudad contemporánea ha dado demasiada importancia al descentramiento. Descentramiento y red son naturales con respecto a los movimientos y flujos populares. Despegados del poder central, excluidos y desechados por la cultura dominante, han tendido redes de solidaridad y mercantiles resistentes al marginamiento de los poderes centralizados y despóticos. Los pobres han sobrevivido, y de electores esperanzados y una y otra vez engañados, pasaron al escenario político como los bárbaros en las ciudades cuadriculadas del imperio. El pensamiento elitista fabricador de gobiernos y Estados quiere devolver el golpe, cuando evalúa su profunda crisis y apela a las redes, a la horizontalidad, como si fuera una virtud y un desenlace de los flujos de capital virtual, financiero, acomodando dichas ideas y prácticas a la desregulación y la globalización. La semejanza no obstante es sólo aparente: las redes del pueblo son naturales porque no hay otra manera de vivir en sociedad a menos que se postule y se logre sobrevivir en el absoluto aislamiento.
Valga recordar que las comunidades periféricas, marginales, excluidas de las grandes ciudades, que habían luchado por la tierra y por los servicios básicos, que construyeron sus casas y aprendieron o pusieron en práctica, sobre la marcha, todos los oficios necesarios para el levantamiento de sus barrios, fueron en su momento sometidas a una sistemática desmovilización con la aparición de aparatos del Estado que enfrentaron su rebeldía y autosuficiencia. Estas figuras, las juntas promejoras, que luego derivaron en asociaciones de vecinos, languidecieron hasta desaparecer con los partidos políticos y el caduco Estado paternalista, desplazados en primer término por el neoliberalismo como etapa culminante del capitalismo y después por los pueblos indignados contra sus políticas de ajuste.
Un producto cultural como el mercado de La Curva generado por las prácticas sociales y comerciales de poblaciones específicas, hace tiempo hizo posible no sólo el descentramiento sino la articulación en redes y nudos que hoy son el salvavidas o la panacea (en lo que a la gente respecta sólo teóricas, puro divertimento intelectual, justificadoras entre otras muchas cosas del nuevo trabajo a destajo, freelance, sin seguridad social y caníbal) de las sociedades capitalistas, apegadas al pensamiento cibernético.
El viejo y populoso centro en la periferia, que es La Curva, está formado en definitiva, por el ir y venir de la gente.
Por José Javier LeónOficina de Comunicación e InformaciónAlcaldía Bolivariana de Maracaibo

viernes, 12 de junio de 2020

DIÁLOGO UBEVISTA


                                                                                                                                  Miércoles 10-06-2020

Afirmó José Javier León, Coordinador de la UBV Zulia…

“La universidad rentista y parasitaria es cosa del pasado, de un pasado lastimero y deshonroso”

   En el marco del proyecto de creación de la Comunidad Agroecológica UBV Cacique Mara, del estado Zulia, José Javier León, Coordinador del Eje, reflexionó  con el colectivo de trabajadores acerca de la importancia de mantenerse en pie y unidos, aún frente a los más violentos ataques externos y difíciles circunstancias por las que atraviese el país.

   “Este ha sido un esfuerzo tenaz, laborioso y sumamente pertinente, más en estas fechas que, como en el 2002-2003, quisieron aplicarnos un colapso petrolero definitivo que terminara con la revolución. Y hoy, aprovecharon en su inquina y en su insania, la crisis mundial del virus. Buscan generar el caos y sembrar la desesperanza, pero somos un pueblo sabio y paciente, que no se entrega ni doblega”, explicó León.

  “La universidad rentista y parasitaria es cosa del pasado, de un pasado lastimero y deshonroso. Lo que creíamos abundancia, en verdad fue espejismo y una cárcel ideológica que nos alejaba cada vez más de la idea robinsoniana de la producción. Si producimos, nos haremos invencibles y la revolución -que es producción social soberana y autónoma- será irreversible”, aseguró.

   El Coordinador del Eje Cacique Mara de la Universidad Bolivariana de Venezuela, afirmó: “Por eso, hoy más que nunca sostengo que Chávez no se equivocó cuando soñó el Núcleo de Desarrollo Endógeno en la sede de La Rinconada. Sólo que no sabíamos nada o muy poco de lo que estamos aprendiendo en estos momentos. Llegué a decir el año pasado, lo tuvimos todo, con un poco de rabia y nostalgia, cuando lo peor se nos vino encima. Hoy digo, lo tenemos todo y estamos despertando a esa certeza”.


En su labor de acompañamiento a la labor colectiva, José Javier León brindó unas palabras de aliento a los trabajadores de la UBV Zulia.




Redacción: Ana Cristina Chávez.

martes, 2 de junio de 2020

LA GASOLINA EN VENEZUELA: UN ASUNTO “INFLAMABLE”


Por: Jesús Parra
Profesor universitario
El tema de la gasolina en Venezuela siempre ha sido un asunto a tratar con sumo cuidado y que amerita la destreza y pulso de un cirujano cuando procede a intervenir a un paciente en extrema emergencia. No puede fallar en su intento aunque cabe la posibilidad, ni puede permitirse que se diluya su capacidad de acción por pensamientos y conversaciones estériles porque el paciente se muere.
Situación similar ocurre cada vez que runrunea en forma de sollozos y sonidos lúgubres el aumento del precio de la gasolina. Lo que produce en la realidad social un estado de tensión de tal magnitud que logra afectar hasta al “más pintao”. Y es que no es para menos. Venimos caminando en el marco de una cultura de estatización del mercado de la gasolina aprobada en 2008 por Chávez, que fuera su bandera electoral en el 2006; y al cual nos acostumbramos hasta el día de hoy. Convirtiéndose a partir de allí en un hito histórico que motoriza el crecimiento y desarrollo productivo de la nación.
Visto esto en tiempo presente, se tiene que la decisión tomada por el Ejecutivo Nacional sobre el nuevo esquema de distribución y subsidio de la gasolina tiene una serie de aspectos a considerar. Uno de ellos, es que rompe con ese “hito histórico” establecido como estrategia o política de gobierno, de mantener el precio de la gasolina amparada en un esquema de subsidio. Otro, es la posibilidad de ir desmontando paulatinamente el subsidio de la gasolina, debido a su costo de mantenimiento (me refiero al subsidio). Una situación que ya fuera anunciada y expuesta por Chávez.
La discriminación de precios: Subsidiada e internacional es otro aspecto a destacar, ya que con ello se busca garantizar la distribución de la gasolina a todo el parque automotor como también reactivar las actividades regulares de la ciudadanía, pero con otros criterios de normalidad. En este punto, ciudadanos y ciudadanas deben asumir de provecho racional el uso de la gasolina, ajustando por un lado su presupuesto familiar, para la compra del combustible, y por otro, planificar su dinámica de vida bajo una mirada más consciente de su realidad social. Esto a su vez debe traducirse en un comportamiento cívico, ajustado a la ley, y que convoque al soberano (pueblo) a la defensa de su país y de sus recursos naturales.
Este esquema sobre la nueva distribución de la gasolina, en su modalidad de precios internacional permite dar un primer paso a favor de las empresas y/o dueños de las estaciones de servicio privadas para que se pongan a tono con la reactivación y empuje del país, a través de su servicio público de suministro de combustible. Permitiendo un juego político en igualdad de condiciones y a favor de toda la colectividad.
De igual manera significa salirle al paso a quienes realizan comercios ilícitos con el combustible en la frontera y enfrentar la cultura de “pimpineros” de más de 30 años de ejercicio impune en la hermana República de Colombia.
Es un asunto que va de lo económico a lo estratégico por parte del gobierno nacional, quien busca a cuesta de lo mesurable devolver la confianza a los venezolanos en medio de un escenario lleno de limitaciones, sanciones económicas impuestas, injustas e ilegítimas, austeridad en precios de mercado por la irrupción y desplazamiento de la moneda nacional (soberana) por el dólar y demás. Lo que genera la necesidad por parte del Estado de mover “la brújula política” y encauzar procesos que generen un ejercicio político eficaz y eficiente.
Al respecto se ha implementado este plan y su puesta a prueba por noventa días apostando continuar con lo establecido en la ley de ordenamiento del mercado interno de Hidrocarburos, recuperar en forma ascendente las condiciones de las refinerías, para poder alcanzar en el lapso establecido una primera avanzada en la producción del combustible. La posibilidad de realizar transacciones por parte de los ciudadanos (pago del combustible) como instrumento financiero y de movilidad monetaria con inclusión del petro como moneda virtual. Todo esto orientado con el propósito de fomentar el desarrollo integral, orgánico y sostenido del país, atendiendo al uso racional del recurso.
Por supuesto sobran los que adversan esta medida (la oposición venezolana y la derecha internacional) y afirman que el esquema aprobado en esta materia va a ser el epicentro de más corrupción, que los salarios de los trabajadores no se ajustan a los precios acordados en soberanos y en moneda internacional, auguran con premeditación y alevosía acontecimientos como el Caracazo, que la nueva distribución va a traer mayor inflación, que-si-esto-que-si-lo-otro. Finalmente, lo resaltante y destacable de todo esto es que se ha creado con esta expresión política un “reverbero” que está más encendido que nunca donde se calienta y se cocina un plan prospectivo con miras a la estabilidad y seguridad en el tema económico...