¡¡Premio Regional de Periodismo “José Antonio Ugas Morán” en el renglón Desarrollo Comunal 2015 y por el CLEZ el de Periodismo Alternativo!! 

domingo, 1 de mayo de 2016

Contenido. Maracaibo/Zulia. Marzo/Abril. 2016. Edición No. 12

EDITORIAL


Verónica Pirela
veronicapirela@yahoo.com

En el gobierno revolucionario de nuestro Chávez la distribución y acceso a los alimentos fue realmente un éxito desde todo punto de vista. Las cifras lo dicen, los organismos internacionales también. La rutina de compra de la familia venezolana así como la dieta se modificó. Para algunos sectores sociales, ir a establecimientos solo en quincena o fin de mes era lo más común, con lista de compra y presupuesto medido.

Lo digo con propiedad pues trabajé en varios establecimientos de Maracaibo. De lunes a viernes literalmente eran “un peladero”. Fines de semana se incrementaba un poquito a ciertas horas y las quincenas un importante flujo, nunca comparado con lo que comenzó a ocurrir en el gobierno de Chávez cuando apareció un nuevo comprador con compras masivas y copiosas. Cambios de hábitos de consumo, además del incremento del tamaño de las porciones de los productos se hicieron evidentes. Hoy otros elementos inciden.

Por más que la oposición realizó sus movimientos políticos, la mayoría violentos, el ingreso, el consumo, y el acceso a bienes y servicios creció de forma vertiginosa. Toda la campaña internacional detractora, con grandes inversiones de dinero fresco, así como las propias fallas de los entes del
Estado y del gobierno revolucionario, no provocaron la pérdida de elecciones. Los eternos detractores “full” de reales, oportunidades y adquiriendo deudas con intereses controlados, se daban la gran vida viajando, comiendo y bebiendo whisky y cerveza a un dólar regalado. Mientras seguían gritando que la “pelazón los estaba matando”. Campaña que nunca cesó aunque la verdad, constatada en hechos tangibles, los desmintiera. Sufrieron el síndrome de la anoréxica que se ve gorda frente al espejo, aun cuando sus huesos están expuestos como cadáver insepulto.


En el momento cumbre ante la partida de nuestro Chávez, en ese escenario fatalista la revolución ganó. Hoy todos vivimos la venganza de quienes nunca perdonarán tal osadía de pretender un mundo de iguales para iguales. Nos quieren pasando hambre, para ver cómo nos quiebran la moral revolucionaria. Mientras funcionarios y mafias aunados a pequeños verdugos de esquina nos revientan los bolsillos y la paciencia con precios usureros. Su estrategia está develada, todos los flancos atacan el estómago y toda la culpa apunta a Maduro. Aunque esta letal arma de guerra sea poderosa, nuevamente tenemos la oportunidad de una batalla victoriosa. Pues estamos en una crisis que obliga a hacer grandes modificaciones de las macroestructuras del sistema y de los imaginarios impuestos por la industria cultural referidos a patrones de consumo, hábitos, gustos y definición de calidad de vida. Hay mucho por hacer el fin no está cerca, todo lo contrario. Unidad, Lucha, Batalla y Victoria.

El poder se basa en el olvido

Rafael Boscán
boscan2007@gmail.com

La frase, que usé hace mas de 20 años en otro artículo, no es mía, es de José Vicente Rangel. Y cae perfecta cuando el bello fascismo que vive en mi país propone una ley para que ninguna ley sirva, para olvidar que 49 delitos no lo son.

No diré el nombre del bodrio legislativo que esta AN farandulera le propone al país, sería como darle legitimidad a un monstrum horrendum, como se llamó a aquella sentencia del TSJ según la cual en 2002 había unos militares preñados de buenas intenciones y decidieron parir matando y secuestrando al Presidente Chávez. Para colmo del cinismo, esa ley de cuyo nombre no quiero acordarme, le agrega el remoquete de reconciliación nacional, como el hombre que besa el ojo morado de su mujer después de golpearla.


Yo no quiero reconciliarme con quienes, por mis decisiones políticas, me llaman chabestia o chaburro. O me prometen exterminio, una vez caído el gobierno. Cómo reconciliar mi revolución igualitaria con tu fascismo depredador? Cómo conjugo contigo el verbo odiar, cómo te acompaño en tu racismo, cómo decido convivir con la enfermedad que me quita la vida cada día en una cola? Ya sé: me olvido de todo y mi, como dice la canción. Lástima que mi poder, a diferencia del tuyo, se base en la memoria.

Y las colas también


Yamira Acosta
61 yacosta@gmail.com

A tres años de su siembra y en referencia al 8 de marzo, Día de la Mujer, hay que destacar cómo el huracán Chávez también arrastró a las mujeres, en buena lid, hacia mejores escenarios. Este hombre de profundas convicciones y fuerte temple, logró deslastrarse de prejuicios machistas, y lejos de complejos, se declaró feminista, declaratoria de una profundidad humanista sin precedentes en la historia de Venezuela.

En la actualidad, se ha podido evidenciar que la mayoría de las mujeres lleva sobre sus hombros la pesada carga de la Revolución Bolivariana y Socialista, entendiendo que el proceso de transformación y cambio no consiste solo en la lucha por alcanzar la justicia e igualdad social para sí mismas, sino por la misma patria bonita en construcción.

Hoy los análisis estadísticos lo corroboran: cerca del setenta por ciento de las mujeres venezolanas se destacan por participar del ámbito educativo, profesional, laboral y político. Este último, con un especial significado.

En Venezuela, ya no solamente ocupa a la mujer las tareas de la casa, ni siquiera la abarcan totalmente los compromisos laborales o los relacionados con su formación, ideal de la sociedad moderna; sino que la política se ha vuelto una dimensión de vital importancia para ella. Es encomiable la entrega que exigen las actividades que han de cumplir las mujeres dentro de los consejos comunales, las comunas, el Partido, las misiones, los programas sociales y muchos otros proyectos políticos.

No obstante, la burguesía trasnacional, con apoyo de la nacional, les ha sumado otra tarea: la pernocta en comercios para la compra de alimentos. No es casual que sobre el problema del abastecimiento, el más vinculado culturalmente a las mujeres, no se vislumbre una salida. Es sabido que son, mayoritariamente, las mujeres, quienes tienen la responsabilidad de localizar y adquirir los productos de primera necesidad que se consumen en el hogar.


No cabe duda que este vértice de la guerra económica está orientado a hostilizar, enrarecer y doblegar la voluntad aguerrida de las mujeres de Chávez. Es posible considerar que la estrategia consiste en desmovilizar, distraer, limitar y sobre todo, subsumir a este importante bastión de la Revolución, condenándolas a largas colas, dentro y fuera de cualquier establecimiento comercial; siendo para ellas la única opción que le deja la arremetida especulativa y usurera, ejercida por grandes empresarios, así como medianos y pequeños comerciantes desclasados, arreciada además, por esa cosa que se llama derecha en nuestro país.

En tiempos de conuco


Miguel Fuenmayor
puchimaajachi@hotmail.com

A una gran mayoría de venezolanos y venezolanas las palabras hacienda, hato y granja, le significaba prosperidad, riqueza o dominio. La bosta de vaca es signo de riqueza. En pocas palabras el señor feudal que siempre anda por allí (en el imaginario capitalista) se insuflaba en la mente de la gente. Tanto así que muchos políticos de la IV República terminaron siendo señores feudales que en muchos casos exigían hasta el derecho de pernada en sus predios.

Porque algo sí ha hecho bien el capitalismo; vender los sueños de riqueza y dominio a toda la población, que por la misma naturaleza del capitalismo será excluida de la riqueza y los “placeres” que compra el capital.

Por otro lado, lo opuesto a la hacienda era el conuco, signo de atraso, pobreza y miseria. La palabra conuco estaba allí, en la ignominia junto a sus compañeras: trabajador, obrero, maestro, peluquera, barbero, mesonero, puta, marisco, lesbiana, comunista, socialista y otras que por razones de espacio no mencionaremos.

Hasta que Chávez y la Ley de Tierras sacó al conuco del lugar de las palabras proscritas y lo declaró “patrimonio productivo de la nación": Se reconoce el conuco como fuente de la biodiversidad agraria. El ejecutivo nacional promoverá en aquellas áreas desarrolladas por conuqueros la investigación y la difusión de las técnicas ancestrales del cultivo, el control ecológico de plagas, las técnicas de preservación de suelos y la conservación de los germoplasmas en general”, (Ley de tierras ydesarrollo agrario, artículo 19). La destrucción simbólica del conuco consolidó la destrucción de la vida comunitaria campesina y produjo mano de obra esclava para los hacendados y el éxodo del campo a la ciudad.

Para mí el conuco es mi abuela. Por allá por el sector El Curarire de La Concepción. Era un espacio donde estaban todas las frutas: naranjas, mandarinas, limones, toronjas, cañafístula, manzanita, mangos, cajuiles, guanábanas, ricas chirimoyas, rojas granadas y los semerucos de Alí. Hasta había un cocal. En cuanto a los animales había un corral de chivos y ovejos, cochinos, gallinas, pavos y gallinetas. Se sembraba yuca, maíz, frijol y topochos. La abuela era previsiva y fue una de las primeras en construir tanques para almacenar el agua de lluvia. Aunque para los años 60, 70 y 80 en el Curarire llovía mucho. Hoy no es así y la mayoría de los conucos y hatos han desaparecido tragados por la ciudad. El conuco nos alimentaba todo el año, excepcionalmente había que venir a Maracaibo a comprar alimentos. Gracias a Dios y a la necesidad de cambiar el sistema rentista y tanto predicar de Chávez, parte del conuco y las enseñanzas de la abuela han comenzado a renacer.


Hoy nos toca a los hijos de la tierra enseñar a nuestras generaciones el amor al trabajo, al estudio, a la siembra como lo predicaba el gran Simón Rodríguez.

Los jardines productivos agroecológicos ecorrespuesta a la guerra económica

Oswaldo Garrido
radicallibrerojo@yahoo.es

En contexto de construcción socialista, en un país como el nuestro, petrolero, es necesario un giro ecoterritorial de resistencia, el cual debe estar orientado a que todo espacio público y familiar, se constituya en territorios productivos. Este giro, los jardines productivos familiares y comunales.

Esto implica identificar bolsones productivos endógenos y los cultivos de mayor demanda nutricional con probabilidad de germinación que permitan proporcionar a cada núcleo familiar una alimentación de calidad.

El giro ecoterritorial de resistencia, implica el protagonismo del pueblo como sujeto de la transformación. Asumiendo el protagonismo en su raíz latina: protovida y agonismoagonía.

Este protagonismo se cristaliza con la comuna. Para que la Comuna tenga autonomía implica que debe poseer potencial socio productivo y autosuficiencia. Por otro lado, lo productivo, debe ser un proceso planificado y de armonización hombrenaturaleza
y posibilidades. La Comuna requiere de un proceso planificado en función de apoyar la transición socialista.

El giro ecoterritorial de la resistencia, implica la construcción de acuerdos familiares y comunales para la transformación económica y social de las comunidades. Producto de los acuerdos, deben nacer las cuadraturas productivas, que constituyen las áreas cultivables, los rubros, las formas de organización del trabajo.

Estos espacios productivos, concretados en jardines productivos, requieren de los espacios de confluencia para colocar periódicamente lo producido por la comuna o comunas, y donde sus miembros puedan acceder sin necesidad de recurrir a la intermediación y el chantaje de las grandes cadenas de distribución privada.


Luego de la materialización de los espacios de confluencia productiva, es fundamental el salto cualitativo, la acción de autopoiesis o autopoyesis para replicar en punto y círculo las experiencias exitosas e innovadoras

No es día para fiestas ni celebraciones


Yamira Acosta
61 yacosta@gmail.com

Las mujeres han sido guerreras históricas en las encomiables batallas por la defensa de su espacio vital.
Cada 8 de marzo, fecha inspirada en las luchas de las mujeres, el patriarcado que domina el sistema mundo se confabula para minimizar y banalizar los esfuerzos desarrollados por las mujeres para que las distintas sociedades logren entender que todos los seres humanos son iguales, sin distingo de raza, religión, ideología, condición económica o sexo.

A partir de campañas estratégicas, manejadas por los centros de poder, desde el mercado, esta fecha se exalta para hacer obsequios, entregar flores o hacer invitaciones especiales para el consumo, negando su verdadera significación.

Muy por el contrario, el 8 de marzo destaca los acontecimientos protagonizados por ellas para alcanzar sus derechos. A pesar de haberse mantenido por siglos invisibilizadas, ellas no detuvieron su marcha, y con mucho ingenio fueron avanzando, superando obstáculos, a costa de su propia vida, para llegar hasta hoy, pleno siglo XXI, momento en el cual

Venezuela, país en revolución, es muestra de ello; aún cuando queda mucho por hacer y alcanzar. Es por ello que en agosto de 1910, en la II Conferencia Internacional de Mujeres Socialistas, que tuvo lugar en Copenhague, Dinamarca “se adoptó una resolución por la cual se señalaba un día al año como Día Internacional de la Mujer, y este sería un día para hacer campaña por el derecho de la mujer al voto y por la emancipación política de la mujer”, tal y como se recoge en la historia de la Internacional Socialista de Mujeres.


El 8 de marzo, Día Internacional de la Mujer, no es una fecha para festejos, celebraciones o regalos; por el contrario, es una fecha para la conmemoración y activación del compromiso por alcanzar la igualdad social, para juntos emprender la lucha por la justicia, enfrentar a los medios de comunicación, la defensa de la madre tierra, por espacios políticos contra el femicidio, y lo fundamental: alcanzar la igualdad de género.