domingo, 5 de julio de 2020

Aporte a la reflexión sobre educar en tiempos de pandemia


Jesús Oswaldo Parra Betancourt
Profesor a Dedicación Exclusiva
Categoría Asociado
Eje Territorial Cacique Mara

Siguiendo esta prédica reflexiva sobre el hecho educativo en tiempos de Pandemia y en referencia al uso de la tecnología y sus implicaciones para tal fin (enseñanza-aprendizaje), no puede obviarse ni pasarse por alto su importancia en la realidad actual venezolana. Simbólicamente se ha convertido en una respuesta inmediata a un asunto que por esencia dura toda la vida como es Educar.
En este particular y en lo referente a los procesos educativos mediados por las TICS hay que considerar varias cosas. Una de ellas es la concepción primaria que atesora el surgimiento de la tecnología y el contexto político imperante. Véase bien: “Que atesora” porque precisamente eso es lo que ha significado (me refiero a la tecnología). Un tesoro, para las grandes transnacionales así como el sustento del Sistema Capitalista Mundial.
Esto significa, entre otras cosas, su gran incidencia en lo cultural, dictaminando formas de “Ser y de Hacer” que ha llevado a la des-subjetivación en algunos casos, y en otros, generar “Sujetos prisioneros” de la tecnología, fortaleciendo así sus grandes industrias.
En esta misma naturaleza, el uso de la tecnología también ha producido un desplazamiento de lo cultural desde los espacios públicos hacia los espacios privados, inoculando en el pensar de la gente la idea que no es necesario asistir a las plazas o espacios públicos para establecer y construir relaciones sociales, porque las mismas pueden formarse desde lo virtual a través de todo el equipamiento tecnológico que podamos acumular en nuestras habitaciones.
Si esta realidad la cotejamos con la práctica educativa que se viene ejecutando pudiera existir el temor o resquemor de estar encapsulando y supeditando lo social y con ello lo educativo, a lo tecnológico; lo que pudiera provocar resultados desvirtuados de lo que verdaderamente se busca.
Mi visión pareciera ser extremista, aunque no es esa la intención, pero por la forma como se vienen dando algunas actividades en el ámbito profesional como por ejemplo el caso de la prensa local zuliana, que ha pasado sin una formulación científica que soporte el cambio de lo impreso a lo digital, pareciera que solo fuera cuestión de medio o canal de circulación, pero el “pase” por así decirlo toca otros intereses. Lo que evidentemente me lleva a colocar en tela de juicio el uso de la tecnología, sin antes prever su estudio con lo cual poder determinar el aporte contundente de la tecnología hacia una nueva concepción de educar.
En nuestro caso particular es un cambio repentino, que en la generalidad de los casos nos tomó desprevenidos por no contar con una planificación alternativa previa ni una preparación acorde con dicha modalidad a distancia. Además de la carencia en muchos casos de aparatos mínimos de tecnología con los cuales poder ejercer la práctica correspondiente. En esta misma naturaleza también debe sumarse el manejo de los aparatos y los posibles errores que puedan cometerse por la inmediatez, las fluctuaciones de la señal de internet y demás, que pudiera originar el Síndrome de Torette, al no poder controlar los impulsos humanos, cuando la tecnología falla.
También es necesario destacar que los Ingenieros en tecnología diseñaron programas para establecer interfaz, y no interacción, porque para ello fueron ideadas. Esto a su vez, permea otra área a saber: La Conectividad. Cuando se habla de lo virtual el cuerpo (lo físico) y el lenguaje corporal no existe, lo que lleva a pensar como a proponer otras formas que complementen los vacíos no verbales. Esto es un aspecto a considerar en el caso de la modalidad educativa que se viene ejercitando a distancia.


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