sábado, 14 de julio de 2018

Reconocimiento y certificación de Saberes en la UBV


Porque de la abundancia del corazón habla la boca

José Javier León
PFG Comunicación Social

  Participé ayer viernes 13 de julio como jurado en un evento extraordinario. En el reconocimiento y acreditación de saberes como comunicadores y comunicadoras populares que otorgó la Universidad Bolivariana de Venezuela, a través de la Coordinación de Integración Socio-Educativa del Eje Territorial Cacique Mara y la Secretaría de Estado del Poder Popular para Medios Comunitarios y Alternativos (OIPEEZ) adscrita a la gobernación del estado Zulia.

Fue un acto emotivo y enriquecedor, que brinda enormes posibilidades para el trabajo conjunto, las alianzas estratégicas y la generación de formas de intercambio con maestros y maestras del oficio de comunicar. Algunos ya han participado como tutores y facilitadores en la formación de nuestros estudiantes, sobre todo en las radios comunitarias, otros y otras están dispuestos a ofrecer con generosidad sus experiencias en diversas áreas de la producción y la promoción cultural.


Es la universidad del pueblo encontrándose con el pueblo en el testimonio de su hacer. Es un dar amor a quien ha dado amor. Otra vez, el gesto siempre reivindicado por Chávez, cumpliéndose: amor con amor se paga.

Sin mezquindad ni egos fatuos, es un espacio privilegiado para el re-conocimiento, la visibilización de gestas heroicas de personas que lo han dado todo -hasta su vida misma- por exaltar, reconstruir, investigar amorosamente -sentipensando como decía el maestro Fals Borda-, lo que somos. Hondo trabajo de identidad y memoria.

La UBV con esta certificación, como ya ha ocurrido en otras oportunidades cuando se certificaron los saberes de cultores y cultoras populares, se auto-reconoce como parte del pueblo que le da ser y esencia, legitimando el poder que la República (ahora sí pública -del lat. res publica, cosa publica) le ha otorgado porque lo ha retornado a su legítimo propietario. Poder muchas veces silencioso pero siempre tenaz que el pueblo enaltece ejerciéndolo, desplegándolo en su hacer de todos los días, en su hacer patria. Porque valga acotar si faltaba más: tener patria no es asunto de posesión sino de entrega. Patria es dar lo mejor de sí a los otros y hacerlo a manos llenas.

Como reza parte de la proclama leída para abrir las socializaciones:

Con la revolución bolivariana, el pueblo se hizo poder y con el reconocimiento de saberes, el poder se hace pueblo. La figura se cierra y se abre. Se completa y adquiere sentido pleno.
Hoy el conocimiento del pueblo puede. Porque revolución es que el pueblo, porque puede, transforma la realidad, la hace con su participación y protagonismo menos injusta.
Si el conocimiento es poder, el poder se afirmará y legitimará en la misma medida en que vaya más allá de sí, en alas del conocimiento. Y si el conocimiento ha sido cultivado en el seno del pueblo, con mayor razón su renovada fuerza vendrá de hacerlo suyo, de hacerlo parte de su proyecto, de su visión del mundo.
Una universidad del pueblo, como lo es la Universidad Bolivariana de Venezuela, resulta el espacio idóneo para que el conocimiento del pueblo se haga savia de la revolución. Es ver a través de la mirada del conocimiento, hecha de esperanza que se teje en la realidad y en el amor por los otros, porque lo que nace en el pueblo del pueblo es, y si la UBV lo reconoce es la UBV quien gana infinitamente, porque hace parte de sí lo que es del pueblo y que sólo es, si vuelve al pueblo, reivindicado.
Hoy la UBV reconoce a los comunicadores y comunicadoras populares sobre la base de que la comunicación, verdadera, la hace el pueblo. No es comunicación aquella que lo niega e invisibiliza que lo desprecia y oculta, que lo estereotipa y margina. No es comunicación aquella que exalta los valores de las élites y las oligarquías, que explota la imagen de la mujer y estupidiza a los niños, niñas y adolescentes. Esa comunicación, controlada por las transnacionales y al servicio del capital, en verdad no es comunicación.
Los factores que desde su nacimiento han controlado la comunicación hegemónica en este país, participaron en el 2002 en un cruento golpe de Estado. Fueron sus principales artífices, sin embargo en ese momento sucedió algo trascendental, la comunicación popular se elevó por sobre la canalla mediática nacional e internacional y propició un milagro: Chávez regresó para quedarse con nosotros para siempre, porque se hizo voz y rostro. Se hizo pueblo y en sus símbolos y en los mejor de todos nosotros y nosotras, vive.
Vive hoy en este reconocimiento que, a través de ustedes nos hacemos a nosotros y a nosotras como pueblo que hace comunicación y, por tanto, se libera, porque sólo la verdad -y la verdad es siempre revolucionaria- nos hará libres”


En esta oportunidad fueron acreditados en el área Audiovisual: Ayan Vergara, Jesús Franco, Alexis Cabezas e Ilya Izaguirre Jiménez. En Producción: José Oscar Gutiérrez, Carlos Rivera, Miguel Hernández, Hidalgo Rincón, Helímenes Báez, Emerson Tudares y Nancy Chávez. En el área Digital, Impreso y Formación: Luis Semprún, Ernesto Morales y Kenia Useche. Y por Radio: Robert Urdaneta, José Bracho, Elías Morillo, Jogglenis Rincón, Orlene Muñoz, Oriana González, Gerardo Suárez, Giovanni Valbuena, Ángel Arévalo, Ivan Coello, Douglas Áñez, Andrés Infante y Daisy María Frennelín.


Una vez cumplida la socialización se elabora un informe que será enviado a la Dirección Nacional de Integración Socioeducativa quien a su vez elevará las actas de valoración al Consejo Universitario. Este elaborará los respectivos certificados que serán entregados en fecha próxima.


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