Mostrando entradas con la etiqueta periodismo. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta periodismo. Mostrar todas las entradas

domingo, 8 de noviembre de 2020

Volvió al aire Somos UBV, por la 88.3 (Eclipe La Popular) - Los domingos, de 7 am a 8 am

Hoy 8 de noviembre, volvió al aire nuestro programa radial "Somos UBV", del Eje Cacique Mara, en la emisora Eclipse 88.3 FM, los domingos de 7 am a 8 am, para compartir el acontecer noticioso de laUniversidad Bolivariana de Venezuela y los tópicos más relevantes en materia cultural, científica, tecnológica y comunitaria


Aquí su editorial

Está al aire nuevamente Somos UBV. Un espacio radial para dar a conocer la agenda noticiosa y cultural de la Universidad Bolivariana de Venezuela y en especial del Eje Político Territorial Cacique Mara.

La UBV es una universidad nacional y se encuentra defendiendo en todos los rincones de la Patria, el derecho a la educación universitaria del pueblo venezolano. La educación es la garantía de la libertad, pues como dijo el Libertador, "Las naciones marchan hacia su grandeza al mismo paso que avanza su educación".

Es por ello que buena parte de los ataques del imperialismo norteamericano están dirigidos a socavar las bases de la educación, más cuando es el pueblo el que tiene acceso gratuito a la educación universitaria.

Hoy, cuando la pandemia descubre las terribles condiciones de desigualdad provocadas por el capitalismo en su versión neoliberal y deja al desnudo las limitaciones y el interés de privatizarlo todo en especial la salud y la educación, la revolución bolivariana ha demostrado que con organización y disciplina se puede hacer frente a la pandemia y no dejar de cumplir el derecho sagrado a la educación.

No ocultamos la sorpresa, los problemas físicos, de equipos, de conexión, pero nadie puede poner en duda que las universidades bolivarianas y en particular nuestra UBV supo sobreponerse a las dificultades y buscó por todos los medios posibles e imposibles establecer contacto con sus estudiantes y llevar adelante y con éxito las clases y los procesos administrativos.

Sobre la marcha aprendimos. No sabíamos el potencial que teníamos y a la vista están los tutoriales, los cursos, las diversas e innumerables dinámicas que surcaron la totalidad de nuestro territorio demostrando que sí era posible. Además, permitió a las autoridades y al Ministerio del Poder Popular para la Educación Universitaria, evaluar y avanzar hacia la creación de mejores condiciones para la conectividad y el trabajo a distancia.

En efecto, este viernes se logró la distribución de 190 tabletas a los docentes del Eje Cacique Mara. Se trata de un esfuerzo nacional, desde el Gobierno del presidente Nicolás Maduro en articulación con el Ministro César Trómpiz y las universidades Árbol para dotar de un instrumento fundamental en estos momentos a los fines de darle prosecución al semestre en cuarentena dentro del plan de la Universidad en Casa.

Y como entre pandemia y producción no hay contradicción, el Eje Político Territorial Cacique Mara viene desarrollando en alianza estratégica con la Alcaldía Bolivariana de Maracaibo un proyecto agroproductivo, educativo y social en la sede histórica de nuestra UBV Zulia, en el sector La Retirada.

Universidad en Casa y producción se alían así para configurar la imagen de la nueva UBV que renace y que participará de manera integral en la transformación cualitativa de nuestra Casa de los Saberes, en la construcción colectiva, participativa y protagónica del Socialismo, cuyas bases nos legó el comandante eterno Hugo Chávez Frías.

Acompáñennos todos los domingos de 7 a 8, por Eclipse 88.3, para conocer de primera mano los avances de nuestra UBV, una universidad comprometida con la paz, la soberanía y el desarrollo de nuestra Patria.

martes, 6 de octubre de 2020

Crónicas minimalistas Wayuu:⁣ CIEN AÑOS DE SOLEDAD EN LA CASA DEL VIENTO⁣

 Desde la UBV Eje Cacique Mara, acompañamos al periodista Miguel Fuenmayor, docente del Programa de Formación de Grado en Comunicación Social, en un recorrido por sus Crónicas minimalistas Wayuu, con esta memoria titulada "Cien años de soledad en la casa del viento", como un homenaje a nuestros pueblos originarios. Síguelo en Instagram como @jobofuenmayor


----------------------------------------------------------------------------

Crónicas minimalistas Wayuu⁣

CIEN AÑOS DE SOLEDAD EN LA CASA DEL VIENTO⁣

Miguel Fuenmayor / Docente UBV Eje Cacique Mara

Recientemente, mi paisano Odilon Montiel me envió desde Maicao una serie de fotografías que reflejan momentos de la historia del pueblo Wayuu. Entre ellas, se incluía una fotografía del escritor colombiano Gabriel García Márquez con una anciana indígena a su lado. Al ver la imagen recordé que en su obra Cien años de Soledad, aparecen dos hermanos Wayuu: Visitación y Cataure, quienes se refugian en Macondo huyendo de la peste del insomnio.⁣


He leído y releído Cien Años de Soledad, pero como no recordaba perfectamente cómo presentó el nobel colombiano a los Wayuu en su obra maestra, me fui directamente al libro, para escribir este texto.⁣

El escritor sitúa a los Wayuu en la base de la pirámide social: allí donde los ubicó el filósofo alemán, Emmanuel Kant. Sobre Cataure y Visitación escribe el Gabo: "Ambos eran tan dóciles y serviciales que Úrsula se hizo cargo de ellos para que la ayudaran en los oficios domésticos". Los personajes Wayuu son los distintos totales en la novela: son los que comen lagartijas, huevos de araña y hablan una lengua extraña. Son los refugiados, los que huyen, son unos personajes casi invisibles.⁣
En sus memorias Vivir para contarla, García Márquez reconoce la enorme influencia de la cultura Wayuu en su vida "es la esencia de mi modo de ser y de pensar", escribió. A pesar de ello, en su obra literaria plasma una visión negativa de los indígenas, basta leer para darse cuenta.⁣

Pero ya explicaba el lingüista, Teun Van Dijk que la discriminación es un discurso aprendido, que fluye sinuosamente en los textos, en la radio, en el cine, en las redes, en los Podcast, en la vida cotidiana y se asienta en la psique del ser humano.⁣
⁣ ¿Has leído una obra literaria donde aparezcan personajes indígenas? ¿Has reflexionado sobre cuál es la imagen que presenta el autor sobre los nativos americanos?⁣⁣
¿Crees que ha cambiado la percepción de los Wayuu como signo de ignorancia y atraso en la gente de a pie en Venezuela y Colombia?

Comenta si te gustó. Será para mí de gran estímulo y alegría que me escribas sobre estos temas étnicos desde cualquier parte del mundo.

¡Yo soy Wayuu!⁣

Gracias. Sígueme en Instagram: @jobofuenmayor

#venezuela⁣
#wayuu
⁣
#indigenas 
⁣
#cultura 
⁣
#maracaibo 
⁣
#colombia
⁣
#gabrielgarciamarquez
⁣
#cienañosdesoledad
⁣
#vivirparacontarla 
⁣

sábado, 4 de julio de 2020

Las TIC y los medios de comunicación alternativos en el contexto nuestroamericano

A propósito de las reflexiones de Eduardo Smithd
en “Nuevas tecnologías y medios alternativos en América Latina”.


Dra. Diana Carolina Acosta Nucette. C.I 6875222
Profesora Asociada de la UBV. Eje Cacique Mara, Maracaibo.
PFG. Comunicaciòn social, investigadora adscrita al CECSO.
dacosta148@gmail.com.


La ubicuidad que caracteriza a las TIC hace que sean además de un desafío una oportunidad que orienta a la humanidad, en la brevedad, a descubrir en ellas el sentido y  el uso que permita a las sociedades alcanzar altos niveles de desarrollo para el beneficio de millones de personas que habitan el planeta.

América Latina y el Caribe han implementado en la última década diversos planes y estrategias públicas con la finalidad de incorporar la tecnología y la conectividad a sus procesos de desarrollo, presentando el crecimiento más rápido del mundo en las tasas de incorporación de tecnología y conectividad (BID, 2015), esto como parte del compromiso formal, adquirido en distintas cumbres y conferencias internacionales realizadas durante los últimos años. Sin embargo, aun no logra consolidar un nivel de acceso equitativo y universal. En la actualidad se impone la tarea de invertir ingentes recursos para conectar y democratizar, aun más, el uso y aprovechamiento de las tecnologías para potenciar el desarrollo de las naciones de este hemisferio.

Esto como respuesta a lo que el autor propone “Los nuevos acontecimientos que se registran en América Latina avanzan en la construcción de alternativas claras al neoliberalismo y hay países como Cuba, Venezuela, Bolivia, Ecuador que van abiertamente en ese sentido, cada uno con sus particularidades. El desafío para los países de la región es tener el control sobre las tecnologías, o al menos, dada la enorme brecha tecnológica existente, sobre la operación de las redes de acceso a la información y el conocimiento”.

Por otra parte, Smithd plantea que: “Los movimientos sociales y la comunicación alternativa han encontrado caminos de intervención con las nuevas tecnologías aprovechando las fisuras y produciendo acciones críticas al poder hegemónico”.
Dentro de esta perspectiva se puede observar como la movilización popular que se generó en Caracas tras los hechos acaecidos el 11 de abril de 2002, puede compararse con la Multitud que conceptualizan Negri y Hardt (2012) y que describen como un fenómeno histórico en el que miles de personas toman las calles para reivindicar sus derechos, no guiada por líderes sino como una nueva forma de organización social de lucha; en el caso de las movilizaciones en contra del golpe de estado al presidente Chávez grupos de personas se comunicaron por mensajes de texto en principio a vecinos, los motorizados se trasladaron haciendo llegar mensajes de otras personas en comunidades aledañas, las emisoras de radio comunitarias y otras (Radio Perola en Catia, o Fé y Alegría en Maracaibo) cumplieron su papel al mantener a la gente informada de lo que acontecía, pero además de hacer la convocatoria para concentrarse frente al Palacio de gobierno, motivados a participar, a ser actores fundamentales en un hecho inédito, pero del que se sentían responsables y en un acto de soberanía.

Con respecto a la afirmación que hace Smithd sobre “La relación entre el mundo virtual y el real, utilizando las tecnologías para conformar identidades colectivas que propongan formas participativas más democráticas en el accionar político” podemos decir que en este sentido y llevados  sólo por la inquietud de saber cuál era la verdad, el pueblo organizado se activó ante la realidad que las empresas de información privadas describían, al decir que el presidente venezolano había renunciado y generaban matrices de opinión que hacían ver que tenían el control de la situación, hasta llegar a la auto censura con la que pretendían que el pueblo no tuviera acceso a ningún tipo de información; esta situación se replicó en varias ciudades del país dando pie a la conformación de diversos movimientos sociales y de medios alternativos que desde entonces  se desarrollan  en función de hacerle frente a la comunicación hegemónica capitalista instalada y  construir un nuevo modelo de comunicación   amparados por los lineamientos que dicta el 1er Plan Socialista de la Nación Simón Bolívar y más recientemente el Gran Plan de la Patria, documento en el que se planifica el desarrollo de la nación venezolana desde 2013 al 2019. Acosta D (2016)

Así mismo, vemos como en la actualidad, en el marco de una pandemia planetaria y una crisis político-económica producto de las sanciones impuesta por el gobierno de los Estados unidos y sus aliados, los ministerios que rigen la educación venezolana, en todos sus niveles, orientan sus planificaciones hacia el uso de las plataformas virtuales con la intención de lograr una nueva normalidad que permita a los estudiantes continuar sus estudios en medio de las circunstancias. Es así como hacemos uso de los programas y aplicaciones existentes para dictar clases, enviar y recibir asignaciones y evaluar, a través de computadores, teléfonos, Whatsap, entre otros. Vemos pues como en dos contingencias importantes en las dos primeras décadas del milenio las TIC  y sus recursos han sido herramientas y alternativas  importantes aplicables a la resolución de los conflictos o problemas presentados.
En lo que respecta a la inquietud del autor en cuanto al "debate sobre los roles del emisor y el receptor del mensaje y la consiguiente tensión entre la comunicación y la difusión”, proponemos  que la comunicación en un país en transición hacia el socialismo, debe establecer sus bases en una comunicación humana, societal, participativa, reciproca, convocante, horizontal, alternativa, combatiente, soberana y solidaria. Tomando en cuenta que dentro de la sociedades latinoamericanas la comunicación se convirtió en un vehículo a través del cual las transnacionales de la información moldearon la conducta de los ciudadanos, impusieron un modelo de desarrollo ajeno a sus pueblos; de manera sistemática fueron vaciando la memoria, interviniendo el imaginario colectivo, con mensajes poco reflexivos y cargados de una ideología basada en el individualismo, el consumismo, la falta de valores cívicos.

Dentro de esta perspectiva Colombres A. (2004) hace referencia al paradigma comunicacional de hoy, diciendo: “El paradigma comunicacional es hoy informativo, no reflexivo, lo que ya de hecho mutila la tercera dimensión de la cultura: la de profundidad”. Dejando clara la intención de este paradigma de anular cualquier intento de criticidad en los sujetos que les permita expresar su ponderación o reflexión sobre cualquier asunto.

Fuentes consultadas   
Acosta Diana (2016) El papel comunicacional de las organizaciones populares en la transformación social local de las parroquias Francisco Ochoa, del municipio San Francisco, y santa lucia del municipio Maracaibo.
BID (2015)
Colombres, A. (2004). América como civilización emergente. Buenos Aires: Ediciones.

Consideraciones en torno al texto NUEVAS TECNOLOGÍAS Y MEDIOS ALTERNATIVOS EN AMÉRICA L ATINA, de Eduardo Shmidt

Por
José Javier León



"¿Se ha preguntado alguna vez de qué está hecho su teléfono celular? La tecnología que se utiliza no sería posible sin cuatro minerales: el coltán o tantalio, que almacena la electricidad para que suene; el estaño, que se usa para soldar los circuitos; el wolframio, que permite que su móvil vibre y el oro que se utiliza para cubrir el cableado. Son los llamados 'minerales de sangre' porque a menudo se extraen en zonas de conflicto donde los grupos guerrilleros ganan millones para comprar armas" Los minerales de sangre, materia prima de los celulares, http://www.rfi.fr/es/economia/20160210-los-minerales-de-sangre-materia-prima-de-los-celulares

El artículo de Smicht (http://www.invecom.org/eventos/2009/pdf/shmidt_e.pdf), escrito cuando cerraba la primera década del actual siglo, ofrece aspectos algo ingenuos por un lado, pertinentes por otro, pero especialmente alimenta premisas que se han convertido hoy en mitos de la tecnología. Por ejemplo, la idea de que el mundo está -ininterrumpidamente- interconectado, que existe una fluidez ininterrumpida de energía y que hay una comunicación verdadera. Como se ve, son ideas que la realidad tercamente desmiente, sobre todo hoy, viendo la acción genocida del capitalismo en buena parte del planeta, o si consideramos los números de la exclusión, de la desconexión, los abismos digitales y de todo tipo.

De modo que leer el texto de Eduardo Smidth sin este sumario, puede crear la ilusión de que ese mundo donde los problemas sólo atañen estrictamente a la tecnología, es el único posible con capacidad de convertirse o devenir presente y futuro. Por ejemplo, persiste la idea de que las tecnologías de la comunicación y la información constituyen "el principal sustento material, relacionado con la base ideológica-política para la hegemonía de un sistema de grandes corporaciones transnacionales, guiados por la lógica de la acumulación, la utilidad, la eficiencia y la productividad" (p. 183). Si se piensa que son el "principal sustento material" el verdadero queda oculto e invisible. Lo material, verdad de perogrullo, es material. Estamos hablando de materiales, de minerales, de recursos energéticos, que hacen posible la in-materialidad de la comunicación y la información, que antes ha pasado por aparatos, por superficies, por soportes, que han sido manipulados por hombres y mujeres que antes y durante han necesitado recursos materiales para hacer eso que hacen, desde vivienda, comida y vestido. ¿Por qué es importante decir esto? Porque el mundo de la información y la comunicación mediada por las TIC simplemente lo obvia y es por ello que habla de las TIC como del principal sustento material. Y al borrar la verdadera base "desaparece" la exclusión, la guerra aguas abajo, por la tierra, por la energía, por los recursos, que sí hacen posible ese mundo material y luego dialécticamente inmaterial, en el que las comunicaciones y la información le dan forma -ideológica- al mundo.

La hegemonía de las grandes corporaciones logra precisamente eso, que la base material real, desaparezca, mientras en la superfice, el mundo interconectado opera como si fuera esa la única realidad -posible.

Sin embargo, Smidth está consciente que la brecha digital "puede ser reducida en algún grado y ello no significa que así la profundización de las desigualdades vaya a disminuir" (p. 186), y en este punto donde coincido con su planteamiento ocurre la disyuntiva que me lleva en otra dirección. Es decir, no a  al asunto de si las mayorías disponen o no "de las herramientas para poder expresarse" (p. 186). Esta discusión desvía el acento o lo pone donde no es: porque el problema no es el acceso de las mayorías, cosa que nunca va a ocurrir mientras en el mundo dominen la relaciones capitalistas de producción, sino a qué se pretende acceder, en el marco de qué relaciones, bajo qué modelo de comunicación. Vale decir, no es un asunto de mayorías, sino de formas o modelo.

La comunicación e información que producen las minorías cada vez más minoritarias para las mayorías, no admiten réplica ni confrontación, buscan imponerse e imponer una realidad. No trabajan sobre el tiempo real, como dice Smidth, sino que construyen una ilusión de "tiempo real", de inmediatez, de "realidad". Todo sin embargo, responde a un recorte, a una sección de tiempos y espacios, en pocas palabras a una manipulación que se ex-pone como realidad.

Lo hacen privilegiando "el entretenimiento y la publicidad, dejando un espacio muy pequeño para
la reflexión de los ciudadanos sobre los diversos acontecimientos de la realidad" (p. 187), aunque esto último -lo que atañe a la "reflexión de los ciudadanos"- es prácticamente irrelevante porque lo esencial es lo que ese debate estéril de las mayorías sin acceso y las minorías con acceso esconde: la desigualdad que hace posible que unas minorías tengan acceso privilegiado a los recursos materiales, energéticos y mineros, que son el sustento del mundo real.

El sistema capitalista ha creado un tipo de comunicación que incomunica y un tipo de información que deforma la realidad con el objetivo de ocultar las relaciones de producción estructuralmente desiguales. Los mecanismos que ha empleado para ello son ideológicos y es aquí, en esta atmósfera ideológica, "mediaesfera" donde se concentran los debates y las discusiones, mientras en la realidad las condiciones de explotación siguen intactas e inobservadas.

Es por estas razones que el discurso de la "alternatividad" es políticamente inocuo, pues no se trata de crear contrapesos informativos dentro del modelo, sino de transformar políticamente las estructuras de la dominación. Comparto entonces que "lo alternativo adquiere significado si no se lo plantea como un fin comunicacional en sí mismo, sino como una visión nueva acerca de las relaciones de poder." (p. 188). Pero estas relaciones de poder deben ocurrir y expresarse territorialmente, en el acceso y el control de la tierra, la energía y los recursos, es decir, de los sustentos o bases materiales de la realidad. No es pues el control de los medios, sino del territorio donde estos medios se encuentran, y la soberanía territorial está enlazada inextricablemente al control político, al poder que se ejerce sobre los recursos, la energía y los minerales de un territorio por parte de la población y no de las corporaciones que buscan eliminar a esa población -indígena, campesina o urbana llegado el caso.

Como corolario a todo esto, la comunicación necesariamente territorializada, es muy distinta a la comunicación que conocemos, de masas y para masas, para sujetos aéreos, objetivados, segmentados y seccionados.

La comunicación territorial no debate el acceso de las mayorías a los medios. Construye a ras de tierra y de relaciones, una comunicación que reproduce la realidad porque permite la producción de alimentos, medicinas, vestido, viviendas y energía, las bases reales de la soberanía, y sólo sobre esta independencia, es que se levantarán los medios (y más que los medios, las formas y los mecanismos de comunicación, mediados o no tecnológicamente o no al menos como los conocemos) que ninguna corporación podrá acallar ni ocultar. No se trata de negar los "avances tecnológicos", sino de advertir que estos avances se sostienen hoy por hoy sobre la reducción a la era de piedra de sociedades y pueblos enteros, que sufren, son víctimas o resisten -invisibles, como el pueblo de Palestina, o Yemen, o como los campesinos y líderes comunitarios en Colombia- a la hegemonía criminal del imperialismo.

jueves, 2 de julio de 2020

DIANA ACOSTA: "LOS PERIODISTAS NO NOS FORMAMOS PARA HACER Y VENDER PRODUCTOS, NOS FORMAMOS PARA ESCRIBIR LA HISTORIA CON TODAS SUS ARISTAS".








Diana Carolina Acosta Nucette. 

Dra. en Ciencias para el Desarrollo Estratégico, área Comunicación e Información.  

Profesora Asociada. PFG en Comunicación Social, UBV Eje Cacique Mara. Investigadora en el CECSO. 







¿Cuáles son los retos del periodismo en la era post pandemia?

“La comunicación tiene la capacidad extraordinaria de animar la movilización en pro de la organización popular, para conseguir que la gente entre en un proceso activo de trabajo colectivo en función de la consecución de objetivos comunes como la transformación local y la liberación del ser.” 

                                                                                      Acosta, D (2016).


   En este sentido se abre una gran oportunidad para los periodistas, fomentando en su quehacer valores  que contribuyan a la construcción de una comunicación para la paz, signada por la solidaridad y la cooperación, desde el escenario global que implica el uso de las TIC, la virtualidad, desde la cual se proyectan las matrices que se debaten en un contexto de medias verdades, fake news, montajes mediáticos, concentración de la información, como producto de mercaderes de las grandes transnacionales de la información.  Servirá igualmente para rebatir y desmontar esos productos con una visión más clara, más consciente y más responsable del rol que debemos desempeñar como sujetos históricos en el proceso evolutivo de la humanidad, asumiendo, a la vez el protagonismo compartido con los movimientos sociales, periodistas y comunicadores populares, despiertos ante las injusticias cometidas por los partidarios del neoliberalismo-fascismo y todo lo que se deriva de los mismos.


¿Qué aspectos deben profundizarse en la formación de los nuevos periodistas capaces de enfrentar los escenarios que se avecinan?

   Es importante que los nuevos periodistas logren ver la realidad de manera global, que entronicen las claves históricas de los entornos a investigar para realizar su labor; que no olviden su función de servidores públicos, a ellos nos debemos y sobre todas las cosas entiendan, que por difícil que parezca cuando se trabaja en una relación de dependencia, no debemos olvidar la ética. No nos formamos para hacer y vender productos, nos formamos para escribir la historia con todas sus aristas.

 



viernes, 26 de junio de 2020

SIN ÉTICA UN COMUNICADOR NO VALE NADA

 

Miguel Fuenmayor.

 Profesor Agregado.

PFG en Comunicación Social, UBV Eje Cacique Mara.

 

¿Cuáles son los retos del periodismo en la era post pandemia?

Los retos en la formación periodística se han mantenido en el tiempo. Sigue vigente la promoción de la formación ética centrada en los valores de servicio público de los medios de información. Igualmente es imprescindible: incentivar el apego a la verdad, el sentido crítico del comunicador y la formación continua ante el predominio de la comunicación digital y la avalancha del capitalismo. Por otra parte, no está de más señalar que un comunicador debe ser un lector voraz y un escritor en continua formación.  

 


¿Qué aspectos deben profundizarse en la formación de una nueva generación de periodistas para que puedan enfrentar esos retos? 

   Creo que debemos incluir en los planes de formación las herramientas de la comunicación digital e incluir las nociones de Geopolítica mundial con miras a desnudar los intereses de las corporaciones globales y las fuerzas del capitalismo que manejan al mundo, dejando en la indefensión a buena parte de la  humanidad. Finalmente, es imprescindible acotar que sin ética un comunicador no vale nada.


 

 


¿QUIÉN INVENTARÁ LA VACUNA CONTRA LAS FAKE NEWS? O EL COVID-19 DEL PERIODISMO ACTUAL

 

Profesor Antonio Fernández Morán. 

Máster en Ciencias de la Comunicación.

PFG en Comunicación Social. UBV Eje Cacique Mara.

 

 ¿Cuáles son los retos del periodismo en la era post pandemia?

    El periodismo de por sí, viene afrontando nuevos retos que le hacen quedar rezagado a la luz de la velocidad con la que los nuevos fenómenos comunicacionales se dan en la actualidad.

    La sobrevaloración de la información, su uso para la incidencia sobre la opinión pública, especialmente de la población más joven y el descarrilamiento ético de los falsos positivos, lograron abonar el terreno para su omnipresencia todopoderosa saturada de contenidos poco argumentados. Con tristeza para los defensores de la vieja escuela periodística, mas afín a la investigación a fondo y sin tanta turbulencia provocada por la inmediatez exagerada de hoy en día, los medios y las redes sociales se han convertido en naves supersónicas que funcionan con el combustible de la hostilidad social.

    En esta era pandémica y lo que será su posteridad, los retos se multiplican con la desmovilización social, el inminente riesgo sobre la salud que implica el COVID-19 y los cambios profundos que seguramente aflorarán, porque hay una ralentización, no solo de la economía, sino de las prácticas sociales.

    Esta nueva etapa histórica viene determinada por una relación ser humano– tiempo–espacio, totalmente condicionada para el ejercicio periodístico. La debacle en la economía incidirá sobre las empresas e instituciones cuyo bastión productivo esté ligado a la comunicación social. Sin embargo, también deben florecer nuevas prácticas “más humanas”, aquellas que expresan lo que la gente no entiende pero sin embargo, valora la participación ya que la exclusión social en este tiempo parece fórmula de otros siglos. La práctica más cotidiana de la humanidad, es decir, la comunicación, expresada en periodismo, no guardará desperdicio alguno de opinión. Las nuevas generaciones vienen ávidas de participación en todos los frentes, con incrementado interés en las redes sociales, sin abandonar del todo los medios tradicionales como la radio o la televisión. Capuletos y Montescos seguirán la diatriba en el mejor campo de batalla: el periodismo, ahora con tapaboca; perseguirán los hechos noticiosos pero a dos metros de distancia y ojalá no les haga falta desinfectantes para contrarrestar las amenazas constantes que sufrimos los periodistas en estos tiempos de Trump, racismo, intentos de magnicidio, nuevas guerras frías, guerras mediáticas, económicas, el antagonismo político exacerbado y un marcado problema de desobediencia civil traducido en el desdén que parte de la población tiene por el tema de la cuarentena para frenar la pandemia.

 


¿Qué aspectos deben profundizarse en la formación de una nueva generación de periodistas para que puedan enfrentar esos retos?

    Las escuelas de periodismo no pueden seguir siendo reproducciones casi de museo, de realidades que ya marcaron una época que se fue. Hay que centrar esfuerzos en las nuevas relaciones de producción social, aquellas que diversifican los enlaces con la mayoría de actores sociales y económicos que vienen propugnando con fuerza los cambios por venir. Una diversificación cultural que venza ostracismos raciales, sectarismos excluyentes e ignorancias.

   Una escuela de periodismo que aún en cuarentena, salga y dé la cara desde los medios como la radio –tan cercana a la gente como en otrora-, la tv, las plataformas multimedia y las redes sociales para interactuar con la gente desde sus modos de producción, sus carencias, sus esperanzas y proyectos.

   Una escuela de periodismo que despierte el sentido crítico del espíritu humano, tanto para lo reivindicativo, como para lo estético. Un ejercicio periodístico que tenga siempre presente su papel y valor histórico, su trípode conceptual de informar para formar, inconformar y transformar (al estilo López Vigil). Un periodismo valiente, vigilante, contralor. Una acción periodística que rescate sus múltiples formas y características, que vayan más allá de cierta cantidad máxima de caracteres en una red social.

    Es un reto muy interesante, porque en nuestras estructuras mentales, la cuarentena y el aislamiento social acarrean la noción de parálisis del mundo, pero también es una especie de nocaut que ha dejado en la lona al pensamiento capitalista y que ha despejado al socialismo una oportunidad temporal única para reorganizar y dirigir la sociedad. Un periodismo que quiera jactarse de ser palanca para el éxito de un país, debe compenetrarse con su complejidad cultural, con su enmarañamiento de la economía, con las interrelaciones sociales a profundidad desde lo territorial y desde lo virtual y con sus objetivos políticos que se traduzcan en una transición (si, transición) pero de una democracia burguesa a un sistema comunal de democracia directa, donde la población persiga y alcance para siempre la suprema felicidad posible en el vivir viviendo que propugnó Hugo Chávez. En fin, las nuevas generaciones de periodistas deben formarse con un criterio de integralidad multidisciplinaria, respetuosa de la ética y deontología (aunque suene anacrónico) y, por supuesto, que cuiden de su salud que en la realidad es cuidar su vida. Lo demás que lo debatan el conocimiento y la fe. El periodismo vuelve a evolucionar. A esta última palabra agreguémosle la R para que se cumpla su verdadero papel de servicio.

 


viernes, 31 de enero de 2020

Noticias viejas, milenarias

Por 
José Javier León


En días recientes me ha llamado la atención una "noticia" sobre el supuesto "descubrimiento" de unos petroglifos en Venezuela. Pongo las palabras entre comillas porque no se trata de una noticia y menos de un descubrimiento. Antes de ir a por qué digo lo que digo, valga recordar que la dicha noticia es un refrito, ya que tal vez uno o un par de años atrás también "se puso de moda" con la misma insistencia y frecuencia y si mal no recuerdo, con el mismo y literal tratamiento. O sea, es una "noticia" evidentemente empleada para rellenar algo, un espacio mediático de seguro con objetivos que desconocemos. Ayer como ahora, me propuse desde mis redes, por supuesto sin mayor impacto, a desfacer el entuerto, o sea a decir lo que ahora repito: esos tales petroglifos aparecen perfecta y por demás, hermosamente descritos en la novela Los pasos perdidos de Alejo Carpentier escritor cubano maravillosamente real, quien la publicó en 1953. Los "científicos" que "descubrieron" los petroglifos, evidentemente no son lectores de novela latinoamericana y no hubo entre sus mayores alguien con mediana memoria y cultura general que les dijera que no se dieran bomba porque la verdad estaban lloviendo sobre mojado. Pero, ¿estaban lloviendo sobre mojado? ¿Hay otra manera de informar sobre esos petroglifos que no sea convirtiéndolos en "noticia científica", puesto que la referencia literaria no sólo está perdida sino que los lectores también están como... perdidos? No es novedad que los petroglifos hayan sido descritos por Carpentier, así la novela y ese pasaje sean completamente desconocidos digamos por la población que hoy consume "novedades" efímeras, que vuelven cada cierto tiempo -como ciertos virus- a causar una sensación que se evapora y pierde en la futilidad de los días. De todos modos, sirva el comentario para recordar la hermosa novela de Alejo, ya lejos de las biblioteca personales y escolares. También para reflexionar sobre estas formas vertiginosas y caprichosas de construir lo nuevo y lo noticioso. Para lo permanente y verdadero, allí están los petroglifos del Alto Orinoco, recordándonos que nada somos, que pasaremos y ellos seguirán allí, en diálogo mudo con los dioses.


https://lahistoriadeldiablog.wordpress.com/2009/06/26/alejo-carpentier-los-pasos-perdidos-descargar-libro/

jueves, 27 de junio de 2019

Conversatorio: PERIODISMO Y POSVERDAD


Ideas llevadas al conversatorio 
PERIODISMO Y POSVERDAD en el marco del Día Nacional del Periodista, moderado por Alexis Blanco y que tuvo lugar en el Centro de Arte de Maracaibo Lía Bermúdez


La verdad es un desiderátum
Depende de quien la dice, y por eso está entrañablemente vinculada al poder, que la impone a la fuerza. En otras palabras, quien tenga el poder para imponer su verdad, la tendrá.
El pueblo (si cuando decimos pueblo hablamos de un sujeto histórico en pugna contra los poderosos que lo niegan e invisibilizan) puede conocer alguna verdad incluso como testigo directo, como testimonio, como actor o protagonista, pero si no tiene el respaldo de la fuerza para imponerla, su verdad no se hará efectiva, vale decir, no se sabrá.
La verdad del pueblo es amasada con la ética que es el refugio de lo humano a donde no llegan ni la fuerza ni la muerte.
La verdad del pueblo encarna en hombres y mujeres que, de pronto, son el pueblo todo, el pueblo mismo.
La verdad nos hará libres, reza el evangelio. Pero lo que nos libera, finalmente, es la ética. No por decir la verdad seremos libres, sino por sostenerla aun en el más completo de los silencios incluso con la vida.

Las operaciones de intoxicación contra la verdad están dirigidas a corromper la relación Verdad-Realidad y Verdad-Ética
Resulta obvio que los medios tengan que mentir. El capitalismo sería insostenible si se supiera la verdad.
Lo novedoso es que lo medios mientan con tanta frecuencia e intensidad. Acaso se deba a la relativa facilidad con que los ciudadanos/usuarios de las redes pueden hoy enterarse de ciertas verdades que los poderes fácticos necesitan mantener ocultas.
Al proliferar las fuentes (por la multiplicación exponencial de usuarios de las redes con capacidad potencial y siempre creciente de producir contenidos) han proliferado los medios alternativos, en consuno con las redes. Por eso, el poder se ve obligado a controlarlas si no puede controlar del todo las fuentes. También las controla a éstas, desacreditándolas, bien de manera individual, bien de manera colectiva, desautorizando las posiciones y tendencias ideológicas.

El objetivo de los medios de comunicación es evitar a toda costa la comunicación
El espacio de la comunicación tiene que ser ocupado por la “comunicación” mediática, siempre y por definición, mediada.
Pero el ascenso de las voces alternativas y su correspondiente fuerza mediática vienen acompañados por un declive del prestigio del poder de la fuerza de los medios. Ese declive es compensado con el ejercicio del poder al desnudo, sin afeites ni adornos.
Se impone así el terrorismo mediático y el sicariato, simbólico o físico, aunque el primero siempre precede al segundo.
Por otro lado, el declive de las formas tradicionales del poder (lo que sería la pérdida de la hegemonía) se traducen en el ascenso de las formas para-estatales o para-privadas (mafias de toda laya cuyo único signo ideológico es la protección a muerte de los mecanismos de acumulación de riqueza de los ricos) del poder de la violencia. Si no se puede ocultar la violencia, y luego no se puede disimular, entonces se precisa de una violencia opaca, secreta, sorda, terrible, (por) omnipresente.
Otra estrategia consiste en colmar el espacio mediático con la proliferación de fuentes “alternativas” con mayor poder y capacidad mediática que hagan el trabajo de intoxicación o contaminación de la atmósfera o medioesfera. Y por supuesto, captar voces alternativas que se han labrado un reconocimiento o prestigio poniendo transitoriamente a salvaguarda su ética, pero que finalmente ceden a las presiones, a los chantajes, al cansancio o la desesperanza.



miércoles, 21 de noviembre de 2018

Una entrevista mal aprovechada


O el síntoma de las falencias que tenemos para comunicar lo que hacemos y sabemos

Por
José Javier León
 

El 04 de noviembre circuló una entrevista (se puede leer completa AQUÍ) que le hiciera el periodista Pascual Serrano a Gustavo Borges, director de Misión Verdad (http://misionverdad.com). La leí con interés decreciente cuando advertí lo sonsa que resultó aunque todo estaba servido para que resultara impactante dada la calidad y cantidad de información que sin duda maneja Borges y la, por todos conocida, experiencia de Serrano. Desde la decepción me hice algunas preguntas y decidí darme a la tarea de resaltar pasajes, comentar el asunto con detenimiento, en fin no dejarla pasar porque en medio de todo, me parece grave que se digan cosas tan superficiales cuando se tiene elementos para llegar a algunos fondos.

Como lo reseña la entrada a la entrevista, Misión Verdad tiene la intención de “sacar a la luz la realidad venezolana por encima de las intencionalidades de muchos medios de comunicación y la falta de datos e información proporcionada por el gobierno venezolano”. Veamos, sin embargo, qué pasó en la susodicha.

A una pregunta sobre la disminución del poder de compra del venezolano, Borges respondió: “Muchos de los productos proceden de sectores privados y no se ha podido llegar a un acuerdo con el gobierno para su distribución a un precio accesible. Por otro lado, los salarios de los venezolanos han bajado porque la inflación ha destrozado la política salarial del gobierno”. Esa respuesta dada en los primeros días de noviembre escamotea un dato importantísimo que Serrano no tiene por qué saber pero Borges definitivamente sí, que el gobierno hizo un increíble aumento del salario mínimo acompañado de una estrategia de protección que incluyó el pago por tres meses del diferencial de la nómina de los empleados del sector público y privado y firmó acuerdos con empresarios sobre los precios de productos esenciales, acuerdos que éstos destruyeron con las prácticas consabidas: boicot, acaparamiento y ante la inducción de escasez, salida a la calle de los productos a través de redes y puntos de comercialización informal sólo que esta vez, casi al unísono, asomaron algunos productos en las cadenas formales con increíble sobreprecio y un aumento desmedido no semanal sino interdiario de precios, en claro desprecio de cualquier acuerdo y en franca oposición golpista y desestabilizadora contra el plan de Recuperación Económica. De paso, “pulverizando” sin duda el verbo preferido por la prensa de derecha, el salario. Por otro lado, hablar de “inflación” como si se hablara de un dato económico y no de una variable terrorista arbitraria e irracional, es un completo despropósito y tergiversa la realidad.

Si Serrano no pregunta de seguidas ¿Y a qué se ha debido la inflación?, la cosa hubiera quedado en saldo negativo para las acciones del ejecutivo y su Plan de Recuperación. La respuesta de Borges, fue: “Hay muchas teorías. Lo que hemos analizado en Misión Verdad es que hay marcadores artificiales respecto al cambio del dólar en mercados no oficiales, mercado negro, que han provocado un incremento de los precios. Vivimos un cambio artificial y especulativo con el dólar y eso produce una inflación y subida de los precios”

Serrano, claro está, no puede entender, ni nosotros, cómo una página puede trastornar el sistema de precios del país, pero Borges responde a esta duda comprensible otorgando nuevamente la razón al sector privado. En efecto, repite aquello de que producimos sólo petróleo y que todo lo debemos importar, por lo tanto dependemos del dólar, es decir, que las cosas están lo caras que están porque el “empresario privado” compra dólares para la importación en el mercado negro. O sea, no hubo fuga de capitales, ni importación de chatarra, ni desvío ni empresas fantasmas, ni guerra del empresariado, y los comerciantes no han desarrollado prácticas suicidas -sobre la base ideológica del desprecio fascista contra el chavismo y todo lo que se le parezca, como ingrediente base para una guerra civil- aupadas abiertamente por los medios y a través de las redes-, sino que el precio del petróleo bajó y el Estado no dispone de dólares para beneficiar la importación de un sector que, otra vez, queda intocado por Borges. Luego, termina con el mantra de las ciencias sociales que apela a lo multicausal y complejo y listo, saldado el asunto.

No ve Borges ni comenta ni reseña siquiera someramente que hay sectores productivos que se reflejan en nuestra cotidianidad en forma de diversidad de productos nacionales, aparte de una evidente reactivación del emprendimiento a pesar de las dificultades que imponen el bloqueo y las sanciones. No sólo se produce petróleo, es una mezquindad enorme decirlo pero sostenerlo es de una torpeza inenarrable amén de hacerlo frente a la oportunidad de utilizar la ventana comunicacional de Pascual Serrano y su seriedad y compromiso con la verdad y la objetividad, sólo para aparecer crítico y ecuánime.

Por demás, ¿no sabe o no maneja información sobre los motores económicos que planteó el Ejecutivo Nacional? ¿Y el plan minero en el Arco pero también en torno a los criptoactivos? ¿Y el plan farmacéutico? ¿Y la activación de la producción territorial y comunal, sólo por decir algo, agrícola o textil expresada en la fabricación de millones de uniformes escolares? ¿Y la construcción de viviendas? Es decir, manejando información, es un crimen encubrirla para que, otra vez, por mampuesto quede bien montado el discurso de la derecha antinacional que es precisamente, ese: que no producimos nada y que dependemos exclusivamente del petróleo y por tanto, que somos vulnerables y candidatazos a la “intervención humanitaria”.

Serrano le pregunta si tal complejidad se le ha explicado al país. Borges responde que lo han intentado entre otros Pascualina Curcio y el propio Presidente, pero lo que en especial la primera ha explicado no parece haberlo entendido Borges si a sus respuestas vamos. Es verdad que muchos datos ha suministrado Misión Verdad y que los periodistas no los usan para sus notas, ¡pero él tampoco a la hora de responder con la superficialidad con que lo hizo y dándole la razón a los detractores y agentes multicausantes de la compleja guerra económica! De haber querido, habría utilizado conclusiones de los estudios econométricos de Curcio para desmontar esa “verdad” impuesta de la que él mismo resultó una víctima, de que en Venezuela no se produce nada y que lo importa “todo”. ¿De verdad es necesario subrayarle a Borges los trabajos donde Pascualina demuestra que eso no es verdad? ¿De verdad, él no lo sabe? ¿Y si lo sabe como estoy seguro, por qué repite una mentira que distorsiona la realidad de Venezuela y nos deja inermes ante la brutalidad de la guerra económica y la prensa y opinión pública internacional?

Menciona Serrano la falta de medicinas y Borges insiste en el bloqueo y la asfixia, pero él sabe o debería saber que eso es sólo una parte de la verdad, pues debería manejar con propiedad aquella que llevó a las empresas farmacéuticas a firmar acuerdos con el gobierno para la producción y distribución de medicinas, acuerdo que estoy seguro ya sufrió la misma patada que el de los alimentos, por las razones arriba expuestas, es decir, porque hay declarada una guerra contra el pueblo venezolano y las bases de apoyo del presidente Maduro y la revolución bolivariana en general.

A modo de ilustración, hace días la alcaldía de Maracaibo y la gobernación del estado Zulia -al occidente del país y en la frontera con Colombia, intervinieron un inmenso mercado informal diseminado en el centro histórico de la ciudad y, en un momento en que la maquinaria pesada daba cuenta de los tarantines improvisados que tenían décadas ocupando las calles y aceras se dejó oír un estrépito de vidrios rotos y aparecieron nada más y nada menos que ristras de ampollas de insulina. Al bloqueo se suma pues, una debacle moral inducida por la misma crisis y que hace parte del escenario de guerra multifactorial o híbrida.

Volviendo a la entrevista, Serrano y Borges pasan al tema de la migración y ante la evidencia de un intenso flujo aparece un ritornelo que a mi me parece sospechoso, el de las cifras oficiales. Si yo fuera periodista y me preciara de tener un medio que hace trabajos de investigación, lo que menos pidiera -con la inocencia de esperarlas- a gobierno alguno sería “cifras oficiales”. O las busco y las investigo y doy con ellas por encima o por debajo de lo que sea, o no hablo de ello y me quedo con rumores, números al voleo o con lo que me digan las páginas y voceros entre líneas en medio de la obligada propaganda oficial. Pero obvio que no diré ni hablaré seriamente de investigación. En otras palabras, si te presentas como un medio independiente y objetivo entregado a la investigación, ¡no le pidas cifras oficiales al gobierno!, que tendrá miles y sobradas razones para no darlas, a nadie.

Al respecto, hace unos días era titular de ciertos noticieros que el FMI estaba exigiendo al gobierno las benditas cifras oficiales, como si Venezuela dependiera o tuviera que rendirle cuentas al FMI, nadie salió a decir ni del alto ni el bajo gobierno que Venezuela no tiene porqué darlas y menos a ese organismo con el que el país rompió relaciones desde tiempo de Chávez y que practica un descarado terrorismo económico internacional, como mentor y ejecutor de políticas neoliberales cuyas consecuencias califican sin más como crímenes de lesa humanidad.

Siguiendo esto de las cifras, Borges cita un trabajo de investigación con algunos datos y era eso, claro está, lo que tenía que hacer sin decir que valoraba mal que el gobierno no las diera. El gobierno, repito, tendrá sus razones, de ahí que me pregunte ¿qué se gana con malponer una estrategia de lo que es a todas mis pocas luces un tema de seguridad y defensa del Estado el cual -en el marco de una guerra global de información y contrainformación- tiene la perentoria necesidad de hilar una retórica -que por cierto paró casi en seco la muy agresiva de la intervención militar- de un éxodo que retorna a Venezuela porque el país pese a todo le ofrece seguridad y bienestar a sus ciudadanos? ¿Es muy difícil entender eso?

Por supuesto, cuando Borges presenta el catastrófico escenario de la migración y sus números “no oficiales” fruto de investigaciones independientes, el plan Vuelta a la Patria y sus 9 mil venezolanos y venezolanas que regresan, resultan prácticamente nada. Pero si se entiende que estamos ante golpes de efecto, ¿por qué no analizar el asunto desde el punto de vista comunicacional? Por ejemplo: los buses con migrantes venezolanos eran detenidos en las carreteras internacionales antes de llegar a su destino y debían terminar el viaje a pie, de ahí las fotos de los caminantes errantes. Hicieron eso los medios sin contar con que se les venía encima una verdadera caminata de migrantes que no tardaron en edulcorar con la palabra “caravana”. Ambas imágenes, la de venezolanos cruzando los andes (parodia insultante del paso de los Andes de Bolívar) y la de los centroamericanos atravesando miles y miles de kilómetros bajo un sin fin de amenazas y acusaciones, son sin duda efectistas, pero una se mostró a todo color y en todos los medios, la otra, inocultable, la han llegado a presentar como una gigantesca operación de propaganda anti-Trump. En definitiva, son golpes de efecto que terminan delineando una “realidad” a la medida de los medios que están al servicio de intereses geopolíticos. Que salgan (supuestamente) a pie huyendo de la hambruna impuesta por un dictador pero regresen visiblemente felices en vuelos fletados por el gobierno, se trata sin duda de un golpe de efecto... Ver entonces el problema como un asunto de cifras es, por decir lo menos, irresponsable.

Finalmente, es increíble como despacha Borges el caso de la ex fiscal Luisa Ortega Díaz. A la pregunta de Serrano que, repito, no tiene por qué conocer los intríngulis y que busca aclarar algunos puntos sobre esa “destitución”, Borges responde: “Esa fiscal fue destituida por el poder legislativo, se trata de un procedimiento administrativo establecido por la legislación venezolana”. Con esa respuesta equidistante entre la nada y el vacío, queda sin alusión que la Fiscal estaba complotada en un golpe de Estado que perseguía socavar la posibilidad de justicia y hacer reinar la completa impunidad en un marco de creciente violencia callejera. Si aquí no llegamos al punto de Ucrania, fue por la paciencia del pueblo y los movimientos del ejecutivo y el resto de los poderes (recuérdese que la Asamblea Nacional a secas estaba en manos de la oposición que el diciembre de 2015 la ganó y desde el mismo momento en que se dieron los resultados adversos para el gobierno sus voceros más conspicuos dijeron que se ponían desde ya en campaña para tumbar al gobierno y desconocer al Presidente, intentando si no una cosa, otra en una carrera alocadamente golpista que serviría de paso para dar rienda suelta a la violencia en las calles). Con casi todo en contra, se abrió una ventana que permitió la posibilidad de la Asamblea Constituyente la cual milagrosamente trajo la paz y sacó literalmente de la noche a la mañana a Venezuela de las garras del extremismo y el fascismo. La ANC no es sólo que está por encima o que es plenipotenciaria, es que ha sido una verdadera válvula de escape a la violencia terrorista y nos preparó -con un inesperado golpe de mano del presidente Maduro que probablemente no tengamos la suficiente perspectiva histórica para comprender y agradecer- el terreno para labrar la paz política, la única que puede sentar las bases de la paz económica. Sin paz política es imposible que el gobierno se plantee una bitácora de dos años para maniobrar una economía asediada por el imperio norteamericano.

Por cierto, fue tan contundente la paz que trajo la Asamblea Constituyente que los partidos de oposición, que sólo respiran y viven de la violencia, extinguida ésta, prácticamente desaparecieron de la escena. Es por ello que los ataques directos a la población venezolana vienen hoy de dos lados: del exterior a través de la vocería y los organismos dependientes de la política exterior norteamericana y del interior, a través del empresariado difuminado en un innumerable ejército compuesto de comerciantes formales e informales que tienen como objetivo -sordo o secreto- hacer invivible la cotidianidad de la población. Insisto en que está completamente desdibujada la representación política de ese sector diseminado y extendido, esclavo del capital trasnacional en el marco de una dolarocracia infame.

Valga recordar que en los tiempos de la guarimba (a mediados de 2017) un operador político de la oposición Freddy Guevara -hoy asilado en la embajada de Chile- decía que había que eliminar para el venezolano la “normalidad”. Pues eso es precisamente lo que acontece en el país, nada, ni lo más nimio, se resuelve normalmente; la violencia callejera, las barricadas y los linchamientos se trasladaron y concentran hoy en las calles de un comercio desquiciado.

Total, muchas entrevistas u opiniones corren igual suerte, tergiversan, recortan, simplifican. En este caso, estoy seguro que Pascual Serrano no contaba en su agenda con eso ni era la de Gustavo Borges, pero me pareció que esta en particular terminó aportando casi que nada y, en cambio, mucho le sirvió a los intereses de la desinformación. Lamentablemente.