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viernes, 20 de noviembre de 2020

Editorial del segundo programa de Somos UBV Radio, transmitido por Eclipse La popular 88.3 el domingo 15 de noviembre (Maracaibo)

 

Las Universidades tienen un compromiso con la sociedad. En ellas se debe construir el conocimiento, la ciencia y la tecnología que el pueblo necesita para satisfacer sus necesidades de vivienda, de salud, de alimentos, de comunicación. Pero no siempre sucede así, muy al contrario, casi nunca han estado al servicio de estas necesidades, más bien han planteado la educación como un megocio, una vía para el lucro, o para alcanzar estatus o privilegios. En estos casos, la educación, que debía ser un bien común, se convierte en un bien privado. Y por supuesto, deja de cumplir el principio antropológico de posibilitar la vida.

Porque, sin educación la vida es imposible. ¿Cómo se han transmitido, si no es a través de la educación, las formas de sembrar, de curar, de construir casas, de vestirnos, de alimentarnos? Claro, lo que no ha existido siempre son estas formas que hoy conocemos de educar o de dar clases, como decimos coloquialmente.

La humanidad ha tenido siempre sus mecanismos de transmisión de las ideas, de los saberes, de las prácticas. No ha necesitado un salón, un edificio o cuatro paredes. Es más, este salón que hoy conocemos, es de reciente data y no va más allá del siglo XVIII. Hoy ese salón está cuestionado, y no sólo por la educación a distancia, sino desde antes, cuando se ha advertido que ese salón encierra, enclaustra, y que niega la participación de los estudiantes con la realidad de su entorno, con la calle, con su espacio y territorio vital, ofreciéndole un simulacro de vida y no la vida en realidad.


 

Esto es muy grave y se ha ido agravando con el tiempo, hasta el punto de que nuestros hijos, nuestros bachilleres y muchos de nuestros profesionales, están como desconectados de su realidad y muy lejos de conocer lo que de verdad hace falta para transformarla en función de la satisfacción de sus necesidades.

Hoy, cuando el país está siendo sometido a una guerra de baja intensidad, y a veces no tan baja, cuando la potencia norteamericana ha decidido asfixiarnos logrando que nuestros ingresos petroleros se hayan reducido a prácticamente nada, cuando ha bloqueado y perseguido nuestro dinero y nuestras compras, cuando ha robado y pirateado barcos con mercancía vital para el pueblo, hemos ido comprendiendo que sólo hay un camino para alcanzar la independencia definitiva: producir.

Y es lo que estamos comenzando a hacer. Por eso, desde la Universidad Bolivariana de Venezuela nos sumamos a los esfuerzos teóricos y prácticos del Ministerio del Poder Popular para la Educación Universitaria que se ha trazado el vértice estratégico de la transformación cualitativa de la universidades, y esa transformación pasa sin lugar a dudas por la producción.

Y aquí debemos recordar que en julio de 2011, sí, estaba vivo nuestro comandante Chávez, corrió un decreto que apuntaba a esta transformación que hoy estamos construyendo. Chávez, visionario, supo ver que no había otro camino para transformar las universidades que la multiplicación de los proyectos productivos, y en ese decreto decía: La educación y el trabajo son procesos fundamentales para alcanzar los fines esenciales del Estado, corresponde a éste, a través del Ministerio del Poder Popular para la Educación Universitaria, planificar, ejecutar y coordinar políticas y programas de formación universitario, orientados hacia el desarrollo pleno del ser humano y su incorporación al trabajo productivo, cooperativo y liberador, que fortalezcan los valores de equidad, igualdad y solidaridad.

El Sistema Económico Comunal plantea que el modelo productivo socialista tiene como fin la satisfacción de las necesidades crecientes de la población a través de nuevas formas de formación universitaria que permitan la generación, apropiación y reinversión social de los excedentes,

Las instituciones de educación universitaria deben desarrollar componentes socioproductivos apoyados en las capacidades científico-técnicas e innovadoras para impulsar la transformación del capitalismo rentístico en un nuevo modelo productivo socialista, que permita el desarrollo del protagonismo socioproductivo del estudiantado y del Poder Popular, aunado al potencial productivo y científico- tecnológico local, regional y nacional,

Las instituciones de educación universitaria deben priorizar el interés del trabajo liberador por encima del interés por el capital, favoreciendo la elaboración de estrategias que apoyen la vinculación universidad-producción-innovación, a través de la organización, creación y generación de conocimientos y la formación y educación del estudiantado del pueblo, para que asuman el control directo de los procesos de producción, distribución y comercialización de bienes y servicios imprescindibles para satisfacer sus necesidades y contribuyan a la construcción del modelo productivo socialista, a través del vínculo conocimiento-producción,

Las instituciones de educación universitaria deben contribuir al desarrollo del protagonismo socioproductivo y del potencial creativo para acompañar el desarrollo humano integral del Poder Popular, en la construcción de una nueva sociedad democrática, basada en la ética del trabajo y en la participación activa y protagónica del pueblo trabajador en los procesos de transformación social, a través de sus proyectos de vida colectiva entrelazados con los planes de desarrollo local, regional y nacional,

La transformación universitaria pasa por el estímulo y apoyo al desarrollo del protagonismo socioproductivo de las y los estudiantes, de modo progresivo y diferencial, así como de la multiplicación del número de proyectos productivos universitarios, que contribuyan a innovar con fuentes de trabajo y a generar nuevas oportunidades de inserción socio-productiva, con el fin de promover condiciones para la producción autónoma de base científico-técnica independiente, como vía de fortalecimiento de la soberanía nacional,

Las instituciones de educación universitaria y sus actores, haciendo uso de sus capacidades científico-técnicas y de innovación, pueden desarrollar productos y servicios incorporando crecientemente los conocimientos y prácticas que permitan dinamizar el desarrollo productivo del país, con base a la vocación productiva y tradiciones culturales en los territorios de influencia.

Como se ve, lo que entonces era un decreto que acaso sufrió la suerte de los muchos que se han dictado y que en el ajetreo de la burocracia administrativa se desvanecen, hoy es una urgencia histórica que reclama de nosotros, las acciones concretas que le den viabilidad, que lo hagan posible. El rumbo está trazado y el Eje Cacique Mara avanza decidido en esa dirección, con el apoyo irrestricto de nuestra rectora, Sandra Oblitas, con el Ministro César Trómpiz y con la fuerza y el impulso de la Alcaldía Bolivariana de Maracaibo.

domingo, 8 de noviembre de 2020

Volvió al aire Somos UBV, por la 88.3 (Eclipe La Popular) - Los domingos, de 7 am a 8 am

Hoy 8 de noviembre, volvió al aire nuestro programa radial "Somos UBV", del Eje Cacique Mara, en la emisora Eclipse 88.3 FM, los domingos de 7 am a 8 am, para compartir el acontecer noticioso de laUniversidad Bolivariana de Venezuela y los tópicos más relevantes en materia cultural, científica, tecnológica y comunitaria


Aquí su editorial

Está al aire nuevamente Somos UBV. Un espacio radial para dar a conocer la agenda noticiosa y cultural de la Universidad Bolivariana de Venezuela y en especial del Eje Político Territorial Cacique Mara.

La UBV es una universidad nacional y se encuentra defendiendo en todos los rincones de la Patria, el derecho a la educación universitaria del pueblo venezolano. La educación es la garantía de la libertad, pues como dijo el Libertador, "Las naciones marchan hacia su grandeza al mismo paso que avanza su educación".

Es por ello que buena parte de los ataques del imperialismo norteamericano están dirigidos a socavar las bases de la educación, más cuando es el pueblo el que tiene acceso gratuito a la educación universitaria.

Hoy, cuando la pandemia descubre las terribles condiciones de desigualdad provocadas por el capitalismo en su versión neoliberal y deja al desnudo las limitaciones y el interés de privatizarlo todo en especial la salud y la educación, la revolución bolivariana ha demostrado que con organización y disciplina se puede hacer frente a la pandemia y no dejar de cumplir el derecho sagrado a la educación.

No ocultamos la sorpresa, los problemas físicos, de equipos, de conexión, pero nadie puede poner en duda que las universidades bolivarianas y en particular nuestra UBV supo sobreponerse a las dificultades y buscó por todos los medios posibles e imposibles establecer contacto con sus estudiantes y llevar adelante y con éxito las clases y los procesos administrativos.

Sobre la marcha aprendimos. No sabíamos el potencial que teníamos y a la vista están los tutoriales, los cursos, las diversas e innumerables dinámicas que surcaron la totalidad de nuestro territorio demostrando que sí era posible. Además, permitió a las autoridades y al Ministerio del Poder Popular para la Educación Universitaria, evaluar y avanzar hacia la creación de mejores condiciones para la conectividad y el trabajo a distancia.

En efecto, este viernes se logró la distribución de 190 tabletas a los docentes del Eje Cacique Mara. Se trata de un esfuerzo nacional, desde el Gobierno del presidente Nicolás Maduro en articulación con el Ministro César Trómpiz y las universidades Árbol para dotar de un instrumento fundamental en estos momentos a los fines de darle prosecución al semestre en cuarentena dentro del plan de la Universidad en Casa.

Y como entre pandemia y producción no hay contradicción, el Eje Político Territorial Cacique Mara viene desarrollando en alianza estratégica con la Alcaldía Bolivariana de Maracaibo un proyecto agroproductivo, educativo y social en la sede histórica de nuestra UBV Zulia, en el sector La Retirada.

Universidad en Casa y producción se alían así para configurar la imagen de la nueva UBV que renace y que participará de manera integral en la transformación cualitativa de nuestra Casa de los Saberes, en la construcción colectiva, participativa y protagónica del Socialismo, cuyas bases nos legó el comandante eterno Hugo Chávez Frías.

Acompáñennos todos los domingos de 7 a 8, por Eclipse 88.3, para conocer de primera mano los avances de nuestra UBV, una universidad comprometida con la paz, la soberanía y el desarrollo de nuestra Patria.

sábado, 25 de julio de 2020

Jesús, la ofuscación es mala consejera



José Javier León
joseleon1971@gmail.com


Esta vez le tocó a Jesús Farías salir a dar la cara por el buró económico de la Esquina de Carmelitas y no le fue nada bien. Primero, porque estaba de visible mal humor y segundo, porque los argumentos no se sostienen con gritos ni aspavientos, sino con datos. Y él no apuntó ni uno. Por otro lado le intenta responder a Pasqualina -como si ella sólo hubiera escrito un artículo y no unos cuantos de manera sistemática, responsable, profesional y preocupada, con una dedicación didáctica encomiable, amén de libros sostenidos y densos- con un sólo artículo que busca sin fortuna ser demoledor por la vía de caerle a martillazos a una vitrina. Regularmente en las rabietas lo que hacemos es proyectar lo que pretendemos señalar, es lo que hace Farías, sin darse cuenta, cegado por el malhumor, contradiciéndose y negando lo que más adelante afirma. Verdaderamente lamentable.

Por ejemplo, cuando Farías le pone comillas a la palabra izquierda, algo de sí mismo proyecta, de hecho entre derecha e "izquierda" parece estar él y su especie, tal vez en un más allá del bien y el mal propio de una una izquierda de verdad, ¿originaria, acaso? Y cuando dice que este pueblo no se deja engañar, ciertamente hoy está clamando no ser más engañado.

Jesús, Pasqualina no descalificó al gobierno, apuntó directamente a actores muy concretos que se encuentran localizados en un punto crucial: la tal esquina. El gobierno es una cosa en abstracto, los que mueven los hilos de la economía en alianza y conchupancia muchas veces con el medio millón de burgueses contra 8 millones y más de trabajadores, es otra cosa, muy concreta. ¿Te acuerdas de Castro Soteldo abrazando a su aliado El Tornillo de El Tunal?

Dice Farías que "el gobierno no es monetarista" y que expande la inversión social en medio de una espantosa contracción del ingreso consolidando la presencia estatal en todos los ámbitos de la nación". La realidad es que tal expansión no llega a todos los que la necesitan, ni en calidad ni en cantidad. No hay presencia estatal en todos los ámbitos de la nación y decir lo contrario es demagógico y niega los efectos reales de la guerra sobre los trabajadores y las trabajadoras y en particular sobre los pensionados y pensionadas, la base social del gobierno, es decir, sostener esa ilusión arriesga la revolución sobre una base fantasmal que sólo se puede sostener sin rubor frente a cámaras de televisión. Hay que tener otra cualidad comunicacional para decir la verdad aunque duela, mas sin embargo sólo se puede decir y asumir cuando se está haciendo algo real y concreto -con imaginación, audacia y convicción- por transformar la difícil realidad.

"De tal manera que el calificativo monetarista es un verdadero disparate", dice Farías proyectando una actitud que no está en los artículos sosegados y didácticos de Pacualina, lo feroz y absurdo lo está proyectando el propio Farías.

Dice que el impuesto, el IVA "Efectivamente" lo pagan sin diferencia los que más tienen y los más pobres. Falso Farías, hay diferencias y descomunales. Los pobres y los ricos no pueden pagar sin diferencias los impuestos, el rico si paga apenas le duele, el pobre sencillamente, no puede. El rico si paga lo hace llorando para que se lo reduzcan o lo eximan, el pobre frente a la caja registradora no puede ni evitar ni eludir, es más muchas veces se va sin poder pagar ni consumir, claro está.

Por cierto, meter en los impedimentos para cobrar impuestos la actual pandemcia, es de una miopía extravagante, sobre todo si se considera lo coyuntural de la COVID-19 y lo estructural del problema económico. Además, si hoy no se le cobra impuestos a la burguesía tan golpeada por la pandemia, por qué no se ha eliminado el cobro del IVA al pueblo siendo tan golpeado por la pandemia capitalista? Será porque como dice Farías, esos recursos se necesitan y no se puede saltar al vacío...?

Pero Farías confirma lo dicho por Curcio, después de haberle dicho disparatera: "No podemos renunciar de un ingreso imprescindible sin tener alternativas seguras. La construcción de un nuevo modelo social no admite aventuras ni saltos al vacío". O sea, lo que se le saca a los pobres sostiene al actual modelo y cambiar esta situación es un "salto al vacío". ¡Qué tal!

Dice Farías: "Como es de todos sabido, la inversión social en la estructura del presupuesto nacional ha beneficiado a los trabajadores y al pueblo en general en más de un 70%". Lo que no dice o no ve o no reconoce es que esa inversión no es hoy del 70% al menos en términos reales, la inversión se ha reducido y ha quedado a la vista en desinversión, abandono y desidia. ¿A qué se deben los planes una y otra vez repetidos de recuperar las instalaciones de salud o la infraestructura de las ciudades? ¿No será Jesús, que hubo desinversión? Y es natural que exista Jesús, por el bloqueo y la asfixia a la que tú mismo haces referencia, lo cual lógicamente impide decir que existe tal inversión del 70%, a menos que lo digas para intentar tapar los argumentos de Pasqualina con algo más que diciéndole -y proyectándote en el insulto- que disparatea. Por que como tú muy bien dices: "La gigantesca obra social de la revolución bolivariana se financió con los ingresos petroleros y con los diferentes impuestos no petroleros, incluyendo el IVA". Exacto Farías, no pudiste ni puedes decir se financia.

Por otra parte, frente a la groseras ganancias no es reproche lo que siente el pueblo cuando el estado paga la nómina de la empresa privada: es casi desilución. Eso tuvo justificacióón en algún momento, como dijo el presidente Maduro, para quitarle excusas a la burguesía a la hora de pagar los sueldos de sus empleados. Cuando decían, hipócritamente, que tras la reconversión no iban a poder "pagar la nómina". En ese momento, el estado intentó -ilusamente- quitarles la excusa, sin embargo estuvo y está visto que en el interés del sector privado no está corregir las desigualdades ni las inequidades, sino aumentarlas porque ello supone mayores riquezas y beneficios políticos, porque con la desestabilización y la "crisis económica inducida" pretende ganar votos. Y aquella vez, en pocos días, los precios ya habían saltado exponencialmente destrozando el increíble aumento, riéndose de la ingenuidad del gobierno y de su medida compensatoria y muy humana de cubrir la nómina privada.

Dice, Jesús, que "Un gobierno socialista siempre va a emplear los recursos para el pueblo, ese es el sentido clasista del ejercicio del poder." Pero eso, que es lo que debe ocurrir, no es lo que está ocurriendo, y no porque el gobierno sea de derecha, sino porque los que están tomando las decisiones económicas lo están haciendo beneficiando ¿a conciencia? a la burguesía ¿por chantaje y presión? o... porque le temen al vacío, ese horrible vacío al que hace rato saltó buena parte del pueblo que ya no puede vivir de su trabajo.

Jesús Farías dice que Curcio no habla del ataque del imperio, pero eso es falso. En cambio, de lo que no habla Farías, es de las ganancias de la burguesía: ¿será que es un tema tabú?

En efecto, Pasqualina habla una y otra vez del ataque del imperio: "la realidad es que estamos en medio de una hiperinflación inducida -dice- cuya causa no es la ambición de un capitalista que caprichosamente fija un precio arbitrario (claro que también los hay quienes se aprovechan más de la cuenta) sino un ataque desmedido a nuestra moneda en el marco de una guerra sin cuartel que nos declaró el imperialismo estadounidense."

Por otro lado, no habla de aumentar salarios o fijar precios solamente, sino de "revisar y revertir la perversidad del sistema no solo de fijación de precios y salarios en Venezuela, sino también de ganancias, de hacerlo menos injusto, menos explotador."

¿Es que alguien puede afirmar desde la precitada esquina, que ha sido exitosa la fijación de precios? ¿De qué tamaño tiene que ser ese NO rotundo? ¿Es falso que esa "estrategia" sólo le ha dado beneficios -"o sosiego como dice Curcio"- a la burguesía?

Pasqualina, en uno de sus artículos, revela el grado de explotación que sufrimos los trabajadores y trabajadoras del país. "De acuerdo con los datos que publica anualmente el BCV en las cuentas consolidadas, el grado de explotación en Venezuela el 2017 fue 268%. Por cada bolívar que se destinó a los Salarios 2,68, casi 3 veces más, se destinaron a la Ganancia. Ese año, y aunque es el obrero quien con su fuerza de trabajo agrega valor a la economía, solo el 18,3% fue a parar a los bolsillos de todos los asalariados, mientras que el 49,1% se lo embolsó el grupo de burgueses. ero hay un pequeño detalle en estos números, y es que mientras los asalariados éramos 8.184.320, los burgueses eran tan solo 434.253, en otras palabras ese bolívar destinado a los salarios se debió distribuir entre más de 8  millones de trabajadores mientras que los 2,68 que se destinaron a los burgueses se distribuyó tan solo entre no más de medio millón de capitalistas. Cuando ajustamos ese minúsculo, más no insignificante detalle para calcular la explotación de cada trabajador, obtenemos que por cada bolívar que le correspondió a cada asalariado, el burgués se embolsó 30 bolívares. Así que, realmente la cuota de explotación del trabajador en Venezuela fue, en promedio, 3026% durante el 2017."

Pero lo doloroso, Jesús, es que no sólo existe esa realidad en los números, existió y existe en la calle.

Y he aquí, desde mi humilde perspectiva, el quid del asunto de la propuesta planteada por Pasqualina: "El objetivo es que, cada vez que aumente la Ganancia ya sea porque aumentó la productividad del trabajador o porque incrementaron los precios de las mercancías, la cuota de explotación en cada entidad de trabajo y en la economía en su conjunto no exceda el 100% impidiendo de esta manera que el capitalista se apropie de la mayor productividad del trabajador o se aproveche del incremento, inducido o no, de los precios".

Sin embargo, donde Jesús Farías pone la cereza es cuando dice: "el bloqueo ha colapsado los ingresos requeridos para el aumento salarial que se merecen los trabajadores". Quiere decir que: cuando cese el bloqueo habrá un justo aumento salarial. Preguntamos entonces con inocencia conmovedora: ¿el bloqueo cesará? En otras palabras: ¿el equipo económico va a esperar que cese el bloqueo para evitar el enriquecimiento escandaloso y grosero de la burguesía y lograr salarios justos para los trabajadores?

Además, como dice Pasqualina, si no hay dinero, ¿por qué tiene tanto la burguesía? ¿De dónde salió y de dónde sale ese dinero? ¿O no tiene, Jesús?

Si Farías sufre de proyección, donde peor se refleja es en el punto 5 de su artículo. "Finalmente, la recuperación definitiva del salario de los trabajadores públicos no será el resultado de los delirios, sino de una estrategia integral, que apunte a un conjunto de variables, entre las cuales destacan: la reanimación productiva, la estabilidad de precios, la recuperación petrolera, la productividad, la inversión privada y pública, el financiamiento interno y externo, entre muchos otros."

Ese conjunto de variables, Farías, que hacen parte de tu "estrategia integral" es en verdad delirante si es que estás contando con la burguesía y los EEUU para hacerla realidad. ¿De verdad crees sin delirar que la burguesía tiene ganas de estabilizar los precios? ¿De verdad crees sin delirio que habrá recuperación petrolera cuando toda "nuestra" industria fue levantada por la tecnología norteamericana que no cejará ni abandonará el bloqueo, o si esto ocurriese crees que el pueblo puede esperar ese milagro geopolítico? Por otro lado, ¿de verdad crees que habrá en el marco del gobierno socialista inversión privada...? Hermano, usted delira.

Y en tu delirio no ves la grosera desigualdad, la obscena inequidad y atribuyes las dificultades del pueblo a la caída del ingreso nacional. Te invito Farías a recorrer con el pueblo de la mano, la realidad de los bodegones, esos malditos Bachaco's Market1 como los bauticé en un ya lejano 2016. Sí Farias, "El que desconozca esta realidad, estará divagando en ilusiones".

Decía yo entonces: "Un fruto pues, de la guerra económica, ha sido la colombianización de nuestro mercado doméstico. Con bolívares ahora acostumbrados a pagar dólares inflados, adquirimos productos colombianos –que reemplazan a los “nuestros”- pero con dólares mucho más caros. Perdemos nosotros muchísimo, ganan ellos muchísimo. Otra vez muere Bolívar desterrado; otra vez matan a(l) Sucre. Otra vez, amoneda la traición Santander con cuño extranjero.

Ganar ganar, dicen las autoridades regionales. ¡No Joda! Si seguimos ganando así, pronto “ganará” toda Venezuela. Preveo una silenciosa pero vistosa invasión de Bachaco’s Market en Barquisimeto, Valencia, avanzando a ritmo de vallenato a la verdadera y definitiva toma de Caracas".

¿Deliro?




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viernes, 24 de julio de 2020

Coro se escribe con “G” de Gracias

Ana Cristina Chávez A.

Miel y Salmuera / Diario La Mañana


En el 493° aniversario de Santa Ana de Coro, a celebrarse el próximo 26 de julio, debo obsequiarle mi infinita gratitud por la hospitalidad brindada, desde que llegué en el año 2005 a probar suerte en el ámbito laboral, luego de trabajar en Punto Fijo y en Pueblo Nuevo, proveniente de Maracaibo, la tierra donde nací.

De Coro conocía su casco histórico y los Médanos, parada obligatoria en los viajes rumbo a la Paraguaná de mi familia paterna, así que vivir la grandeza de esta ciudad y su gente ha sido un aprendizaje inolvidable. Coro es una metrópolis pequeña llena de enormes corazones, pero como todo, tiene su contraparte. La capital del estado Falcón cumple a cabalidad con el dicho aquel de “pueblo chico, infierno grande”, pese a la santidad a la que hace alusión su nombre y que sabe ampararse en los templos católicos y cruces de madera pacientemente devoradas por el comején.

Por favor, no me excomulguen, pero esta ciudad es una caja de sorpresas que aprendes a amar si logras entender los contrastes existentes en sus paisajes y contradicciones culturales. Por un lado, está su religiosidad arraigada por siglos, que se respira en cada esquina; por el otro, la tierra es dueña de un movimiento literario y artístico de vanguardia, que sin culpa alguna baña sus mejores creaciones en ardiente cocuy. En la otra cara, se encuentra una comunidad de jóvenes universitarios, que antes de la cuarentena colmaba las calles con los más variados acentos, nacionalidades y tendencias. Por último, en ella convive una tribu de políticos que no se cansa de manosearla a su conveniencia, indiferentemente de las siglas y colores que ostenten.

Todo esto se conjuga para que la ciudad se mueva dentro de lo tradicional, lo artístico, lo patrimonial y los intentos de modernidad y avance que sus dirigentes no atinan (o no desean) lograr. Sin embargo, ella sabe salir adelante arriesgándose, aunque los prejuicios que la invaden hagan eco en su cabeza.

Lo anterior, me motiva a ver a Coro como una dama antañona de elevada cultura, que con abanico y rosario en mano se sonroja ante las indiscreciones de los caballeros que la pretenden, pero que en privado, con total libertad, se despoja de enaguas y corsés para entregarse al más lujurioso y varonil de sus amantes.

 Aquí crecí como mujer y profesional, conocí a excelentes personas, amigos, compañeros de trabajo y de estudio. Quise y me quisieron. En esta ciudad me brindaron oportunidades, reconocieron mi labor pero también la condenaron. Parafraseando a Simón Bolívar, puedo afirmar que “yo moriré como nací: desnuda”, pero no dudo que mi alma se irá vestida con los recuerdos del Coro –que orgullosamente- decidí habitar en los últimos 15 años. Gracias ¡Nos seguimos leyendo!                

 anachavez28@yahoo.es @AnaChavez_   

viernes, 17 de julio de 2020

¡SACA LA MANO ANTONIO!

Miel y Salmuera, Ana Cristina Chávez.  anachavez28@yahoo.es

(Publicado en La Semana Digital: https://www.lamananadigital.com/saca-la-mano-antonio/)

16 de julio de 2020



   Hace algunos días estaba haciendo fila en un local de venta de alimentos, tratando de mantener la distancia social, observando las variadas maneras en que los corianos utilizan el tapabocas, y por supuesto, me mantenía atenta a las conversaciones, las cuales en su mayoría, giraban en torno a los precios de los productos, el valor del dólar y las últimas adquisiciones realizadas. Delante de mí una pareja hablaba sobre la frecuencia con la que compraban refrescos –litro y medio diario, porque sin eso no podían comer- lo que me recordaba que soy la oveja negra de la familia en ese aspecto. Por cierto, el sujeto en cuestión era un cronista en potencia, con buena memoria –requisito indispensable para ser el contador oficial de la ciudad y lo que no recuerda, se lo inventa- pues en ese rato narró la vida de varios lugareños y relató anécdotas de hace treinta años, como si hubieran ocurrido ayer.
   Esa noche tendrían una reunión familiar, porque era viernes, el cuerpo lo sabía y lo de la cuarentena no iba con ellos. Así que como andaban juntos, pero no revueltos, cada quien hizo su compra por separado para llevar su aporte al convite. Primero pasó el señor y fue rápido y decidido (el refresco lo compraría en otro lugar donde era más barato), luego la doña paseó su vista por los estantes del pequeño comercio, solicitó un kilo de queso, harina, margarina, huevos, mayonesa, medio kilo de jamón (sí, jamón) y curiosa, preguntó por una mortadela. ¿Qué es eso?, ¿a qué sabe?, ¿es como una salchicha?, consultó al vendedor. Yo estaba justo detrás de ella y pensé: Por Diooos, ¿no vas a saber qué es la mortadela, en estos tiempos?, me di vuelta y la señora detrás de mí lucía la misma mirada de suspicacia.
   La mujer pagó sus productos con dólares y llegó mi turno: pedí medio kilo de queso semiduro, por ser el más económico, y claro, observé por el rabillo del ojo la exhibición en los anaqueles, consciente que solo podía comprar eso. Así que cancelé en bolívares, rezando para que pasara la tarjeta sin arrojar saldo insuficiente y procedí a marcharme. Como no llevaba cartera ni bolsa, coloqué el queso en un mostrador, mientras guardaba las llaves, la tarjeta de débito y el ticket de compra en los bolsillos del pantalón. Justo en ese momento, cuando hacía  cálculos mentales de cuánto me restaba en la cuenta del banco, escuché una voz femenina que preguntaba: ¿El queso está duro?, y en milésimas de segundos unos dedos de uñas largas y pintadas de rojo se hundieron en el producto lácteo que acababa de adquirir, no había reaccionado aún cuando con total naturalidad le dijo al hombre que la acompañaba: Mira, toca, el queso está blandito, y él con desparpajo procedió a estirar su brazo, dispuesto a comprobar lo que le decían. Como al parecer pretendían convertir el espacio en una feria de palpadores de queso, raudamente tomé el producto y reclamé: Ningún tocar, si quieren díganle que les den para probar, pero no estén manoseando lo de los demás.
Aún pienso que el tapabocas amortiguó el volumen de mi voz, pero así sería la mirada que les lancé, que la señora dio un paso atrás y como si ella no hubiera cometido falta alguna, exclamó: ¿¡Quéee!?, ¿acaso él se lo va a llevar?, molesta y apretando contra mi pecho el medio kilo de queso como balón de fútbol americano, atiné a decirles ¡qué gente tan grosera! Y me fui. La mujer se quedó vociferando, porque claro, la maleducada era yo, que no dejaba que personas desconocidas en época de coronavirus le magullaran el queso que ya había pagado, solo para verificar su dureza.
   Y así me ocurre con frecuencia, siempre soy la rara, la que no cuenta su vida con lujo de detalles en la fila del banco, a viva voz y en medio de extraños; la que prefiere estar callada antes que hablar por hablar, porque algo se tiene que decir; la que trata de mantener la distancia social en la calle o guarda cuarentena; la rara que escucha música de surcoreanos en lugar de vallenato; la que le gusta leer y estudiar; la diferente que no aprendió a fumar, cuando de joven “eso te daba caché”; la que no se entromete en la vida ajena y trata de evitar el chismorreo; la que intenta ser respetuosa con los otros; la rara, que escribe en un periódico lo que le ocurre en el mercado y tiene lectores tan extraños como ella que terminan el artículo y se sonríen, conscientes que ser venezolanos y sobrevivir en el intento, es un acto único e irrepetible que amerita tomos y tomos de escritura, porque no todos andamos metiendo la mano en la comida de los demás.
¡Nos seguimos leyendo!             

viernes, 10 de julio de 2020

LA INEVITABLE AUSENCIA

Miel y Salmuera, Ana Cristina Chávez.  anachavez28@yahoo.es

(Publicado en La Semana Digital: https://www.lamananadigital.com/miel-y-salmuera-6/)


9 de julio de 2020
 


Aunque convive a diario con nosotros, nunca estamos lo suficientemente preparados para recibirla o aceptarla, pero es ley de vida, esa que se cumple inevitablemente a pesar de pretender violarla o ignorarla. La muerte es una mariposa negra que se posa en el seno de la familia o un ave liberada de prisión, que se torna sorpresiva o a veces necesaria, ansiada.
No deseamos que nuestros afectos sufran y tememos padecer su agonía. Aspiramos que llegue silenciosa, luego de haber disfrutado un amplio cúmulo de experiencias, se recueste a nuestro lado en la cama y nos acaricie el rostro. Así, sin más. Pero ella decide cómo hacer acto de presencia. En oportunidades es un leve soplo de viento, otras es huracán, torbellino, volcán en erupción, que arrasa, lo destruye todo a su paso, incluyendo a nuestro espíritu.
El vacío que nos deja la persona amada es doloroso, no importa la manera en que se haya ido, con el paso del tiempo no la olvidamos, solo nos acostumbramos de cierto modo a no verla ni oírla, pero nos hace falta y la tenemos presente en las actividades que le agradaba realizar, en los alimentos que le gustaba comer, en las palabras y anécdotas compartidas que nos hicieron reír.
¿Y qué ocurrirá cuando toque marcharnos? No pienses en eso, dice la mayoría, pero hay que reflexionar acerca de la muerte y vivir conscientes de nuestra finitud. Por mi parte, tengo mucho pendiente por lograr, pero si pronto toca irme, ¿qué estoy haciendo para que me recuerden los que me aprecian y a quienes quiero? Si hoy fuera el último día de su vida, ¿qué haría usted?
 ¿Qué impronta estamos dejando en el mundo y en quiénes nos rodean?, ¿cuál será nuestro legado? Cuando la muerte nos golpea de cerca nuestros fantasmas más oscuros reviven y nos enfrentamos al miedo a lo desconocido, a la negación, para luego pasar a la resignación y rendición ante lo inevitable.
Con relación a esto, Frida Kahlo, pintora mexicana (1907-1954) que desde muy joven tuvo que convivir con la muerte de su propio cuerpo, riéndose de ella pero también temiéndole, producto de todas las dolencias físicas que padeció, escribió en su diario: “Los cambios y la lucha nos desconciertan, nos aterran por constantes y por ciertos, buscamos la calma y la paz porque nos anticipamos a la muerte que morimos cada segundo.” En el último pasaje de su libro-confesionario-lienzo plasmó lo siguiente: “Espero alegre la salida y espero no volver jamás”, una suerte de frase premonitoria mientras le daban de alta en el hospital luego de sufrir una fuerte recaída de salud, consciente que la señora muerte la visitaría en cualquier momento. Por tal razón, y ante una realidad imposible de eludir, la premisa debe ser no olvidar lo bien amado, así como vivir para que no nos olviden.  
 ¡Nos seguimos leyendo!                
                                                                                                               anachavez28@yahoo.es
 @AnaChavez_

domingo, 5 de julio de 2020

Aporte a la reflexión sobre educar en tiempos de pandemia


Jesús Oswaldo Parra Betancourt
Profesor a Dedicación Exclusiva
Categoría Asociado
Eje Territorial Cacique Mara

Siguiendo esta prédica reflexiva sobre el hecho educativo en tiempos de Pandemia y en referencia al uso de la tecnología y sus implicaciones para tal fin (enseñanza-aprendizaje), no puede obviarse ni pasarse por alto su importancia en la realidad actual venezolana. Simbólicamente se ha convertido en una respuesta inmediata a un asunto que por esencia dura toda la vida como es Educar.
En este particular y en lo referente a los procesos educativos mediados por las TICS hay que considerar varias cosas. Una de ellas es la concepción primaria que atesora el surgimiento de la tecnología y el contexto político imperante. Véase bien: “Que atesora” porque precisamente eso es lo que ha significado (me refiero a la tecnología). Un tesoro, para las grandes transnacionales así como el sustento del Sistema Capitalista Mundial.
Esto significa, entre otras cosas, su gran incidencia en lo cultural, dictaminando formas de “Ser y de Hacer” que ha llevado a la des-subjetivación en algunos casos, y en otros, generar “Sujetos prisioneros” de la tecnología, fortaleciendo así sus grandes industrias.
En esta misma naturaleza, el uso de la tecnología también ha producido un desplazamiento de lo cultural desde los espacios públicos hacia los espacios privados, inoculando en el pensar de la gente la idea que no es necesario asistir a las plazas o espacios públicos para establecer y construir relaciones sociales, porque las mismas pueden formarse desde lo virtual a través de todo el equipamiento tecnológico que podamos acumular en nuestras habitaciones.
Si esta realidad la cotejamos con la práctica educativa que se viene ejecutando pudiera existir el temor o resquemor de estar encapsulando y supeditando lo social y con ello lo educativo, a lo tecnológico; lo que pudiera provocar resultados desvirtuados de lo que verdaderamente se busca.
Mi visión pareciera ser extremista, aunque no es esa la intención, pero por la forma como se vienen dando algunas actividades en el ámbito profesional como por ejemplo el caso de la prensa local zuliana, que ha pasado sin una formulación científica que soporte el cambio de lo impreso a lo digital, pareciera que solo fuera cuestión de medio o canal de circulación, pero el “pase” por así decirlo toca otros intereses. Lo que evidentemente me lleva a colocar en tela de juicio el uso de la tecnología, sin antes prever su estudio con lo cual poder determinar el aporte contundente de la tecnología hacia una nueva concepción de educar.
En nuestro caso particular es un cambio repentino, que en la generalidad de los casos nos tomó desprevenidos por no contar con una planificación alternativa previa ni una preparación acorde con dicha modalidad a distancia. Además de la carencia en muchos casos de aparatos mínimos de tecnología con los cuales poder ejercer la práctica correspondiente. En esta misma naturaleza también debe sumarse el manejo de los aparatos y los posibles errores que puedan cometerse por la inmediatez, las fluctuaciones de la señal de internet y demás, que pudiera originar el Síndrome de Torette, al no poder controlar los impulsos humanos, cuando la tecnología falla.
También es necesario destacar que los Ingenieros en tecnología diseñaron programas para establecer interfaz, y no interacción, porque para ello fueron ideadas. Esto a su vez, permea otra área a saber: La Conectividad. Cuando se habla de lo virtual el cuerpo (lo físico) y el lenguaje corporal no existe, lo que lleva a pensar como a proponer otras formas que complementen los vacíos no verbales. Esto es un aspecto a considerar en el caso de la modalidad educativa que se viene ejercitando a distancia.


sábado, 4 de julio de 2020

Las TIC y los medios de comunicación alternativos en el contexto nuestroamericano

A propósito de las reflexiones de Eduardo Smithd
en “Nuevas tecnologías y medios alternativos en América Latina”.


Dra. Diana Carolina Acosta Nucette. C.I 6875222
Profesora Asociada de la UBV. Eje Cacique Mara, Maracaibo.
PFG. Comunicaciòn social, investigadora adscrita al CECSO.
dacosta148@gmail.com.


La ubicuidad que caracteriza a las TIC hace que sean además de un desafío una oportunidad que orienta a la humanidad, en la brevedad, a descubrir en ellas el sentido y  el uso que permita a las sociedades alcanzar altos niveles de desarrollo para el beneficio de millones de personas que habitan el planeta.

América Latina y el Caribe han implementado en la última década diversos planes y estrategias públicas con la finalidad de incorporar la tecnología y la conectividad a sus procesos de desarrollo, presentando el crecimiento más rápido del mundo en las tasas de incorporación de tecnología y conectividad (BID, 2015), esto como parte del compromiso formal, adquirido en distintas cumbres y conferencias internacionales realizadas durante los últimos años. Sin embargo, aun no logra consolidar un nivel de acceso equitativo y universal. En la actualidad se impone la tarea de invertir ingentes recursos para conectar y democratizar, aun más, el uso y aprovechamiento de las tecnologías para potenciar el desarrollo de las naciones de este hemisferio.

Esto como respuesta a lo que el autor propone “Los nuevos acontecimientos que se registran en América Latina avanzan en la construcción de alternativas claras al neoliberalismo y hay países como Cuba, Venezuela, Bolivia, Ecuador que van abiertamente en ese sentido, cada uno con sus particularidades. El desafío para los países de la región es tener el control sobre las tecnologías, o al menos, dada la enorme brecha tecnológica existente, sobre la operación de las redes de acceso a la información y el conocimiento”.

Por otra parte, Smithd plantea que: “Los movimientos sociales y la comunicación alternativa han encontrado caminos de intervención con las nuevas tecnologías aprovechando las fisuras y produciendo acciones críticas al poder hegemónico”.
Dentro de esta perspectiva se puede observar como la movilización popular que se generó en Caracas tras los hechos acaecidos el 11 de abril de 2002, puede compararse con la Multitud que conceptualizan Negri y Hardt (2012) y que describen como un fenómeno histórico en el que miles de personas toman las calles para reivindicar sus derechos, no guiada por líderes sino como una nueva forma de organización social de lucha; en el caso de las movilizaciones en contra del golpe de estado al presidente Chávez grupos de personas se comunicaron por mensajes de texto en principio a vecinos, los motorizados se trasladaron haciendo llegar mensajes de otras personas en comunidades aledañas, las emisoras de radio comunitarias y otras (Radio Perola en Catia, o Fé y Alegría en Maracaibo) cumplieron su papel al mantener a la gente informada de lo que acontecía, pero además de hacer la convocatoria para concentrarse frente al Palacio de gobierno, motivados a participar, a ser actores fundamentales en un hecho inédito, pero del que se sentían responsables y en un acto de soberanía.

Con respecto a la afirmación que hace Smithd sobre “La relación entre el mundo virtual y el real, utilizando las tecnologías para conformar identidades colectivas que propongan formas participativas más democráticas en el accionar político” podemos decir que en este sentido y llevados  sólo por la inquietud de saber cuál era la verdad, el pueblo organizado se activó ante la realidad que las empresas de información privadas describían, al decir que el presidente venezolano había renunciado y generaban matrices de opinión que hacían ver que tenían el control de la situación, hasta llegar a la auto censura con la que pretendían que el pueblo no tuviera acceso a ningún tipo de información; esta situación se replicó en varias ciudades del país dando pie a la conformación de diversos movimientos sociales y de medios alternativos que desde entonces  se desarrollan  en función de hacerle frente a la comunicación hegemónica capitalista instalada y  construir un nuevo modelo de comunicación   amparados por los lineamientos que dicta el 1er Plan Socialista de la Nación Simón Bolívar y más recientemente el Gran Plan de la Patria, documento en el que se planifica el desarrollo de la nación venezolana desde 2013 al 2019. Acosta D (2016)

Así mismo, vemos como en la actualidad, en el marco de una pandemia planetaria y una crisis político-económica producto de las sanciones impuesta por el gobierno de los Estados unidos y sus aliados, los ministerios que rigen la educación venezolana, en todos sus niveles, orientan sus planificaciones hacia el uso de las plataformas virtuales con la intención de lograr una nueva normalidad que permita a los estudiantes continuar sus estudios en medio de las circunstancias. Es así como hacemos uso de los programas y aplicaciones existentes para dictar clases, enviar y recibir asignaciones y evaluar, a través de computadores, teléfonos, Whatsap, entre otros. Vemos pues como en dos contingencias importantes en las dos primeras décadas del milenio las TIC  y sus recursos han sido herramientas y alternativas  importantes aplicables a la resolución de los conflictos o problemas presentados.
En lo que respecta a la inquietud del autor en cuanto al "debate sobre los roles del emisor y el receptor del mensaje y la consiguiente tensión entre la comunicación y la difusión”, proponemos  que la comunicación en un país en transición hacia el socialismo, debe establecer sus bases en una comunicación humana, societal, participativa, reciproca, convocante, horizontal, alternativa, combatiente, soberana y solidaria. Tomando en cuenta que dentro de la sociedades latinoamericanas la comunicación se convirtió en un vehículo a través del cual las transnacionales de la información moldearon la conducta de los ciudadanos, impusieron un modelo de desarrollo ajeno a sus pueblos; de manera sistemática fueron vaciando la memoria, interviniendo el imaginario colectivo, con mensajes poco reflexivos y cargados de una ideología basada en el individualismo, el consumismo, la falta de valores cívicos.

Dentro de esta perspectiva Colombres A. (2004) hace referencia al paradigma comunicacional de hoy, diciendo: “El paradigma comunicacional es hoy informativo, no reflexivo, lo que ya de hecho mutila la tercera dimensión de la cultura: la de profundidad”. Dejando clara la intención de este paradigma de anular cualquier intento de criticidad en los sujetos que les permita expresar su ponderación o reflexión sobre cualquier asunto.

Fuentes consultadas   
Acosta Diana (2016) El papel comunicacional de las organizaciones populares en la transformación social local de las parroquias Francisco Ochoa, del municipio San Francisco, y santa lucia del municipio Maracaibo.
BID (2015)
Colombres, A. (2004). América como civilización emergente. Buenos Aires: Ediciones.

Consideraciones en torno al texto NUEVAS TECNOLOGÍAS Y MEDIOS ALTERNATIVOS EN AMÉRICA L ATINA, de Eduardo Shmidt

Por
José Javier León



"¿Se ha preguntado alguna vez de qué está hecho su teléfono celular? La tecnología que se utiliza no sería posible sin cuatro minerales: el coltán o tantalio, que almacena la electricidad para que suene; el estaño, que se usa para soldar los circuitos; el wolframio, que permite que su móvil vibre y el oro que se utiliza para cubrir el cableado. Son los llamados 'minerales de sangre' porque a menudo se extraen en zonas de conflicto donde los grupos guerrilleros ganan millones para comprar armas" Los minerales de sangre, materia prima de los celulares, http://www.rfi.fr/es/economia/20160210-los-minerales-de-sangre-materia-prima-de-los-celulares

El artículo de Smicht (http://www.invecom.org/eventos/2009/pdf/shmidt_e.pdf), escrito cuando cerraba la primera década del actual siglo, ofrece aspectos algo ingenuos por un lado, pertinentes por otro, pero especialmente alimenta premisas que se han convertido hoy en mitos de la tecnología. Por ejemplo, la idea de que el mundo está -ininterrumpidamente- interconectado, que existe una fluidez ininterrumpida de energía y que hay una comunicación verdadera. Como se ve, son ideas que la realidad tercamente desmiente, sobre todo hoy, viendo la acción genocida del capitalismo en buena parte del planeta, o si consideramos los números de la exclusión, de la desconexión, los abismos digitales y de todo tipo.

De modo que leer el texto de Eduardo Smidth sin este sumario, puede crear la ilusión de que ese mundo donde los problemas sólo atañen estrictamente a la tecnología, es el único posible con capacidad de convertirse o devenir presente y futuro. Por ejemplo, persiste la idea de que las tecnologías de la comunicación y la información constituyen "el principal sustento material, relacionado con la base ideológica-política para la hegemonía de un sistema de grandes corporaciones transnacionales, guiados por la lógica de la acumulación, la utilidad, la eficiencia y la productividad" (p. 183). Si se piensa que son el "principal sustento material" el verdadero queda oculto e invisible. Lo material, verdad de perogrullo, es material. Estamos hablando de materiales, de minerales, de recursos energéticos, que hacen posible la in-materialidad de la comunicación y la información, que antes ha pasado por aparatos, por superficies, por soportes, que han sido manipulados por hombres y mujeres que antes y durante han necesitado recursos materiales para hacer eso que hacen, desde vivienda, comida y vestido. ¿Por qué es importante decir esto? Porque el mundo de la información y la comunicación mediada por las TIC simplemente lo obvia y es por ello que habla de las TIC como del principal sustento material. Y al borrar la verdadera base "desaparece" la exclusión, la guerra aguas abajo, por la tierra, por la energía, por los recursos, que sí hacen posible ese mundo material y luego dialécticamente inmaterial, en el que las comunicaciones y la información le dan forma -ideológica- al mundo.

La hegemonía de las grandes corporaciones logra precisamente eso, que la base material real, desaparezca, mientras en la superfice, el mundo interconectado opera como si fuera esa la única realidad -posible.

Sin embargo, Smidth está consciente que la brecha digital "puede ser reducida en algún grado y ello no significa que así la profundización de las desigualdades vaya a disminuir" (p. 186), y en este punto donde coincido con su planteamiento ocurre la disyuntiva que me lleva en otra dirección. Es decir, no a  al asunto de si las mayorías disponen o no "de las herramientas para poder expresarse" (p. 186). Esta discusión desvía el acento o lo pone donde no es: porque el problema no es el acceso de las mayorías, cosa que nunca va a ocurrir mientras en el mundo dominen la relaciones capitalistas de producción, sino a qué se pretende acceder, en el marco de qué relaciones, bajo qué modelo de comunicación. Vale decir, no es un asunto de mayorías, sino de formas o modelo.

La comunicación e información que producen las minorías cada vez más minoritarias para las mayorías, no admiten réplica ni confrontación, buscan imponerse e imponer una realidad. No trabajan sobre el tiempo real, como dice Smidth, sino que construyen una ilusión de "tiempo real", de inmediatez, de "realidad". Todo sin embargo, responde a un recorte, a una sección de tiempos y espacios, en pocas palabras a una manipulación que se ex-pone como realidad.

Lo hacen privilegiando "el entretenimiento y la publicidad, dejando un espacio muy pequeño para
la reflexión de los ciudadanos sobre los diversos acontecimientos de la realidad" (p. 187), aunque esto último -lo que atañe a la "reflexión de los ciudadanos"- es prácticamente irrelevante porque lo esencial es lo que ese debate estéril de las mayorías sin acceso y las minorías con acceso esconde: la desigualdad que hace posible que unas minorías tengan acceso privilegiado a los recursos materiales, energéticos y mineros, que son el sustento del mundo real.

El sistema capitalista ha creado un tipo de comunicación que incomunica y un tipo de información que deforma la realidad con el objetivo de ocultar las relaciones de producción estructuralmente desiguales. Los mecanismos que ha empleado para ello son ideológicos y es aquí, en esta atmósfera ideológica, "mediaesfera" donde se concentran los debates y las discusiones, mientras en la realidad las condiciones de explotación siguen intactas e inobservadas.

Es por estas razones que el discurso de la "alternatividad" es políticamente inocuo, pues no se trata de crear contrapesos informativos dentro del modelo, sino de transformar políticamente las estructuras de la dominación. Comparto entonces que "lo alternativo adquiere significado si no se lo plantea como un fin comunicacional en sí mismo, sino como una visión nueva acerca de las relaciones de poder." (p. 188). Pero estas relaciones de poder deben ocurrir y expresarse territorialmente, en el acceso y el control de la tierra, la energía y los recursos, es decir, de los sustentos o bases materiales de la realidad. No es pues el control de los medios, sino del territorio donde estos medios se encuentran, y la soberanía territorial está enlazada inextricablemente al control político, al poder que se ejerce sobre los recursos, la energía y los minerales de un territorio por parte de la población y no de las corporaciones que buscan eliminar a esa población -indígena, campesina o urbana llegado el caso.

Como corolario a todo esto, la comunicación necesariamente territorializada, es muy distinta a la comunicación que conocemos, de masas y para masas, para sujetos aéreos, objetivados, segmentados y seccionados.

La comunicación territorial no debate el acceso de las mayorías a los medios. Construye a ras de tierra y de relaciones, una comunicación que reproduce la realidad porque permite la producción de alimentos, medicinas, vestido, viviendas y energía, las bases reales de la soberanía, y sólo sobre esta independencia, es que se levantarán los medios (y más que los medios, las formas y los mecanismos de comunicación, mediados o no tecnológicamente o no al menos como los conocemos) que ninguna corporación podrá acallar ni ocultar. No se trata de negar los "avances tecnológicos", sino de advertir que estos avances se sostienen hoy por hoy sobre la reducción a la era de piedra de sociedades y pueblos enteros, que sufren, son víctimas o resisten -invisibles, como el pueblo de Palestina, o Yemen, o como los campesinos y líderes comunitarios en Colombia- a la hegemonía criminal del imperialismo.

jueves, 2 de julio de 2020

DIANA ACOSTA: "LOS PERIODISTAS NO NOS FORMAMOS PARA HACER Y VENDER PRODUCTOS, NOS FORMAMOS PARA ESCRIBIR LA HISTORIA CON TODAS SUS ARISTAS".








Diana Carolina Acosta Nucette. 

Dra. en Ciencias para el Desarrollo Estratégico, área Comunicación e Información.  

Profesora Asociada. PFG en Comunicación Social, UBV Eje Cacique Mara. Investigadora en el CECSO. 







¿Cuáles son los retos del periodismo en la era post pandemia?

“La comunicación tiene la capacidad extraordinaria de animar la movilización en pro de la organización popular, para conseguir que la gente entre en un proceso activo de trabajo colectivo en función de la consecución de objetivos comunes como la transformación local y la liberación del ser.” 

                                                                                      Acosta, D (2016).


   En este sentido se abre una gran oportunidad para los periodistas, fomentando en su quehacer valores  que contribuyan a la construcción de una comunicación para la paz, signada por la solidaridad y la cooperación, desde el escenario global que implica el uso de las TIC, la virtualidad, desde la cual se proyectan las matrices que se debaten en un contexto de medias verdades, fake news, montajes mediáticos, concentración de la información, como producto de mercaderes de las grandes transnacionales de la información.  Servirá igualmente para rebatir y desmontar esos productos con una visión más clara, más consciente y más responsable del rol que debemos desempeñar como sujetos históricos en el proceso evolutivo de la humanidad, asumiendo, a la vez el protagonismo compartido con los movimientos sociales, periodistas y comunicadores populares, despiertos ante las injusticias cometidas por los partidarios del neoliberalismo-fascismo y todo lo que se deriva de los mismos.


¿Qué aspectos deben profundizarse en la formación de los nuevos periodistas capaces de enfrentar los escenarios que se avecinan?

   Es importante que los nuevos periodistas logren ver la realidad de manera global, que entronicen las claves históricas de los entornos a investigar para realizar su labor; que no olviden su función de servidores públicos, a ellos nos debemos y sobre todas las cosas entiendan, que por difícil que parezca cuando se trabaja en una relación de dependencia, no debemos olvidar la ética. No nos formamos para hacer y vender productos, nos formamos para escribir la historia con todas sus aristas.

 



viernes, 26 de junio de 2020

SIN ÉTICA UN COMUNICADOR NO VALE NADA

 

Miguel Fuenmayor.

 Profesor Agregado.

PFG en Comunicación Social, UBV Eje Cacique Mara.

 

¿Cuáles son los retos del periodismo en la era post pandemia?

Los retos en la formación periodística se han mantenido en el tiempo. Sigue vigente la promoción de la formación ética centrada en los valores de servicio público de los medios de información. Igualmente es imprescindible: incentivar el apego a la verdad, el sentido crítico del comunicador y la formación continua ante el predominio de la comunicación digital y la avalancha del capitalismo. Por otra parte, no está de más señalar que un comunicador debe ser un lector voraz y un escritor en continua formación.  

 


¿Qué aspectos deben profundizarse en la formación de una nueva generación de periodistas para que puedan enfrentar esos retos? 

   Creo que debemos incluir en los planes de formación las herramientas de la comunicación digital e incluir las nociones de Geopolítica mundial con miras a desnudar los intereses de las corporaciones globales y las fuerzas del capitalismo que manejan al mundo, dejando en la indefensión a buena parte de la  humanidad. Finalmente, es imprescindible acotar que sin ética un comunicador no vale nada.


 

 


¿QUIÉN INVENTARÁ LA VACUNA CONTRA LAS FAKE NEWS? O EL COVID-19 DEL PERIODISMO ACTUAL

 

Profesor Antonio Fernández Morán. 

Máster en Ciencias de la Comunicación.

PFG en Comunicación Social. UBV Eje Cacique Mara.

 

 ¿Cuáles son los retos del periodismo en la era post pandemia?

    El periodismo de por sí, viene afrontando nuevos retos que le hacen quedar rezagado a la luz de la velocidad con la que los nuevos fenómenos comunicacionales se dan en la actualidad.

    La sobrevaloración de la información, su uso para la incidencia sobre la opinión pública, especialmente de la población más joven y el descarrilamiento ético de los falsos positivos, lograron abonar el terreno para su omnipresencia todopoderosa saturada de contenidos poco argumentados. Con tristeza para los defensores de la vieja escuela periodística, mas afín a la investigación a fondo y sin tanta turbulencia provocada por la inmediatez exagerada de hoy en día, los medios y las redes sociales se han convertido en naves supersónicas que funcionan con el combustible de la hostilidad social.

    En esta era pandémica y lo que será su posteridad, los retos se multiplican con la desmovilización social, el inminente riesgo sobre la salud que implica el COVID-19 y los cambios profundos que seguramente aflorarán, porque hay una ralentización, no solo de la economía, sino de las prácticas sociales.

    Esta nueva etapa histórica viene determinada por una relación ser humano– tiempo–espacio, totalmente condicionada para el ejercicio periodístico. La debacle en la economía incidirá sobre las empresas e instituciones cuyo bastión productivo esté ligado a la comunicación social. Sin embargo, también deben florecer nuevas prácticas “más humanas”, aquellas que expresan lo que la gente no entiende pero sin embargo, valora la participación ya que la exclusión social en este tiempo parece fórmula de otros siglos. La práctica más cotidiana de la humanidad, es decir, la comunicación, expresada en periodismo, no guardará desperdicio alguno de opinión. Las nuevas generaciones vienen ávidas de participación en todos los frentes, con incrementado interés en las redes sociales, sin abandonar del todo los medios tradicionales como la radio o la televisión. Capuletos y Montescos seguirán la diatriba en el mejor campo de batalla: el periodismo, ahora con tapaboca; perseguirán los hechos noticiosos pero a dos metros de distancia y ojalá no les haga falta desinfectantes para contrarrestar las amenazas constantes que sufrimos los periodistas en estos tiempos de Trump, racismo, intentos de magnicidio, nuevas guerras frías, guerras mediáticas, económicas, el antagonismo político exacerbado y un marcado problema de desobediencia civil traducido en el desdén que parte de la población tiene por el tema de la cuarentena para frenar la pandemia.

 


¿Qué aspectos deben profundizarse en la formación de una nueva generación de periodistas para que puedan enfrentar esos retos?

    Las escuelas de periodismo no pueden seguir siendo reproducciones casi de museo, de realidades que ya marcaron una época que se fue. Hay que centrar esfuerzos en las nuevas relaciones de producción social, aquellas que diversifican los enlaces con la mayoría de actores sociales y económicos que vienen propugnando con fuerza los cambios por venir. Una diversificación cultural que venza ostracismos raciales, sectarismos excluyentes e ignorancias.

   Una escuela de periodismo que aún en cuarentena, salga y dé la cara desde los medios como la radio –tan cercana a la gente como en otrora-, la tv, las plataformas multimedia y las redes sociales para interactuar con la gente desde sus modos de producción, sus carencias, sus esperanzas y proyectos.

   Una escuela de periodismo que despierte el sentido crítico del espíritu humano, tanto para lo reivindicativo, como para lo estético. Un ejercicio periodístico que tenga siempre presente su papel y valor histórico, su trípode conceptual de informar para formar, inconformar y transformar (al estilo López Vigil). Un periodismo valiente, vigilante, contralor. Una acción periodística que rescate sus múltiples formas y características, que vayan más allá de cierta cantidad máxima de caracteres en una red social.

    Es un reto muy interesante, porque en nuestras estructuras mentales, la cuarentena y el aislamiento social acarrean la noción de parálisis del mundo, pero también es una especie de nocaut que ha dejado en la lona al pensamiento capitalista y que ha despejado al socialismo una oportunidad temporal única para reorganizar y dirigir la sociedad. Un periodismo que quiera jactarse de ser palanca para el éxito de un país, debe compenetrarse con su complejidad cultural, con su enmarañamiento de la economía, con las interrelaciones sociales a profundidad desde lo territorial y desde lo virtual y con sus objetivos políticos que se traduzcan en una transición (si, transición) pero de una democracia burguesa a un sistema comunal de democracia directa, donde la población persiga y alcance para siempre la suprema felicidad posible en el vivir viviendo que propugnó Hugo Chávez. En fin, las nuevas generaciones de periodistas deben formarse con un criterio de integralidad multidisciplinaria, respetuosa de la ética y deontología (aunque suene anacrónico) y, por supuesto, que cuiden de su salud que en la realidad es cuidar su vida. Lo demás que lo debatan el conocimiento y la fe. El periodismo vuelve a evolucionar. A esta última palabra agreguémosle la R para que se cumpla su verdadero papel de servicio.

 


miércoles, 24 de junio de 2020

Gracias al plan de formación docente 2020...

Luis Adolfo Pérez Nava. Docente Asistente adscrito al núcleo de investigación Ezequiel Zamora del Centro de Estudios Sociales y Culturales, en el eje Cacique Mara de la Universidad Bolivariana de Venezuela.

https://issuu.com/katerinabarrios/docs/documento_sensorial-e.tutor_prueba__b0ac3b1cbeee59Gracias al plan de formación docente 2020 empezamos a vivir la experiencia de participación en un chat que agrupa a unas 250 personas ubicadas en diversos paisajes de nuestra nación. Ya caro nos resulta llevar el hilo de los grupos familiares, laborales o de amistades específicas para confrontarnos con la vivencia de una big data criolla, caribeña y tropical, con nuestro propio y semejante gran hermano, al decir de 1984, que evalúa todo. Hasta los respiros, así como los silencios y las páginas en blanco, quedan registrados en la web, mucho más las ideas, los sueños, fantasías y dudas, limitaciones y carencias. Todo un documento que habla del aquí y el ahora en la más importante experiencia universitaria de nuestro país, si no del mundo, como lo es, a mi parecer, la Universidad Bolivariana de Venezuela.

Necesito un medio para trasladar el conocimiento de un ser a otro, la palabra es la herramienta por excelencia. Si nada sé de algo que podría decir, pasamos de productores de conocimientos a difusores del conocimiento que circula, que se almacena, que se distribuye por canales de comercialización sujetos a relaciones de poder, de mercado. El consumidor de la información, de la comunicación es víctima de la programación impuesta en los centros de control y en las capitales culturales. De allí la importancia de la creación de los laboratorios de producción de contenidos que la ubv-productiva está convocada a conformar. Pluriversos confluyendo en nuevos contenidos que confronten nuestros modos y estilos de vida y permitan construir a los seres que deben habitar un mundo nuevo, post pandemia tal vez, donde el humanismo predomine sobre las leyes del mercado de capitales. Basta de repetir lugares comunes, o conversaciones de carritos por puesto, como decimos en Maracaibo.
Para enseñar a vivir debo dar ejemplo de vida, cierto, por la web puedo hacer proyección de mi existencia, o de los múltiples otros que me conforman y dar a escoger el guión a seguir. El que edita selecciona, quien consume procesa, digiere. No está la mirada cruzada, el escenario compartido, el tono de voz al momento, el flirteo pendiente entre el auditorio. Desaparece lo sacro, lo místico del hecho de llevar la palabra, de dar la cara y proponer el compromiso. Será un acto mediado por las TIC. Aplausos.
Haremos hipertexto de múltiples enlaces atemporales, desespacializados, ahistoricos, desterritorializados y descontextualizados para ser usados en cualquier tiempo, lugar y público. Persevero como analfabeto digital funcional. Venezuela no es Caracas, aquí se nos quemó el coco jugando metras en cualquiera de los mediodías de nuestra infancia. Desde entonces andamos con el coco tostao, sin remedio. No bastó la expresión corporal, la oratoria, la proyección de la voz, la semiótica del color en el vestuario, ser docente exige más. Hoy obliga a concentrar la mirada en una pantalla de siete por diez centímetros, que incluye el teclado para esta escritura, mi hacer, mis manos reducidas a la punta del dedo índice para decir, tecla a tecla, algo de lo que pienso o quiero. Lo otro, lo que ebulle adentro lo guardo, me lo reservo para otro momento.
¿Para cuándo el libro? Si no es para ahora será para nunca. Otro ejemplo de «busca-copia-corta-pega» no quiero, no me gustan, no me enseñan, no me deja un grato sabor en la boca. Me resultan repugnantes. No está el alma de nadie atrás, impulsos eléctricos zumbando por ahí, esperando a ver a quien conectan. Tiene su público y se les respeta. Prefiero las páginas en blanco, dicen mucho más.